Diecinueve personas perdieron la vida ayer en la explosión de un cohete espacial brasileño, en la base de Alcántara, estado brasileño de Maranhao, informó la Secretaría de Seguridad provincial.
El Vehículo Lanzador de Satélites (VLS 1-103), que sería lanzado al espacio el lunes próximo, hizo explosión mientras era objeto de ajustes en la base espacial, con lo que resultó totalmente destruido y causó el trágico desenlace.
El VLS, en realidad un cohete espacial, iba a ser lanzado por tercera vez; en los dos primeros lanzamientos, en 1997 y 1999, el artefacto, que constituye la esperanza brasileña de entrar en el promisorio mercado de satélites, fracasó.
Según las primeras noticias, todavía no se conocen las causas del fatal accidente. Brasil invirtió 6,5 millones de dólares en la construcción de cada vehículo lanzador, con recursos de la Fuerza Aérea Brasileña.
El ministro de Defensa brasileño, José Viegas, confirmó que "hubo una ignición provocada por fallas, cuyo motivo todavía se ignora", dijo en una rueda de prensa el ministro, sin descartar que la cifra de muertos sea mayor.
De acuerdo con fuentes de la Secretaría de Seguridad del Estado de Maranhao (norte), los muertos eran al menos 19 personas y alrededor de 20 personas habían resultado seriamente heridas.
Se trata de la primera gran tragedia en la carrera que Brasil ha emprendido para ingresar al selecto club de países que se han lanzado la conquista del espacio. El cohete brasileño lanzador de satélites explotó hoy en el Centro de Lanzamiento de Alcantara, informó el Comando de la Aeronáutica en un comunicado.
El cohete que explotó es el tercer prototipo VLS (Vehículo Lanzador de Satélites), cuyo lanzamiento estaba previsto a partir del próximo 25 de agosto, indicó por su parte un vocero de la Agencia Espacial Brasileña (AEB).