Bush ha reconocido que la red eléctrica estadounidense está "anticuada". En Nueva York, una persona murió a consecuencia de un paro cardíaco sufrido durante uno de los más de 60 incendios provocados por las velas empleadas para alumbrarse.
En Canadá, un joven de 15 años falleció por las heridas sufridas en un incendio y otra persona murió tras ser atropellada por un vehículo. La mayoría de los afectados permanece aún sin luz y muchos de ellos sin agua puesto que mucho edificios necesitan de generadores eléctricos para que llegue a los pisos más altos.
En Detroit se teme que el agua se haya podido contaminar también por el apagón. Las autoridades han lanzado un llamamiento para consumir la menor cantidad de agua posible y que se hierva la que se vaya a emplear.
Para EE.UU., el apagón tuvo su origen en Canadá, donde un corte provocó una demanda anormal en la red eléctrica del estado de Nueva York. De hecho, según algunas fuentes, en el momento del apagón Canadá estaba conectada a la red estadounidense, importando energía. Una reacción en cadena habría provocado el enorme corte, según el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y el gobernador del estado, George Pataki.
Los canadienses, por su parte, señalaron varias teorías para explicar este corte, que en todo caso tendría su fuente en Estados Unidos, una de las cuales sería la antigüedad de la red y la falta de mantenimiento.
Autocrítica
El propio presidente George W. Bush, que ha seguido de cerca los acontecimientos desde California, admitió ayer que "tenemos un sistema anticuado", pero que la prioridad ahora es "averiguar lo que falló y determinar una respuesta".
"Es una llamada de alerta. La red eléctrica necesita ser modernizada, así como sus sistemas de distribución", dijo Bush, durante una visita a un parque nacional al norte de Los Ángeles.
Las declaraciones de Bush han servido de abono al debate político, tanto en la prensa como en el Congreso, sobre la necesidad de mejorar la vetusta red nacional de electricidad.
Según el Centro Nacional para el Análisis de Políticas (NCPA), el apagón también plantea interrogantes sobre las consecuencias de la desregulación del sector energético y la necesidad de que el Congreso tome medidas correctivas.
Se prevé que el Congreso analice el mes próximo las raíces del apagón y, de paso, lleve a votación final un extenso proyecto de ley energética, que incluye medidas de conservación de energía, más fondos para programas de investigación e incentivos fiscales para el sector energético.
Las autoridades aún no saben la causa original del histórico apagón, que dejó a decenas de miles de personas durmiendo en la calle, sin luz y sin agua, pero abundan las especulaciones sobre si la culpa la tienen en EE.UU. o en Canadá.
Mientras continúan las investigaciones, el gobernador de Nueva York, George Pataki, ha recomendado a los neoyorquinos que se queden en casa y tomen medidas de conservación de energía.
En declaraciones a la cadena CNN, Bill Richardson, gobernador de Nuevo México y secretario de Energía durante la presidencia de Bill Clinton, afirmó que, con mucha más razón, el Congreso debe exigir nuevas normas de fiabilidad del sector de energía eléctrica.
Richardson, que considera inaceptable que como primera potencia del mundo EE.UU. tenga, sin embargo, un sistema propio del "Tercer Mundo", urgió al Congreso para que apruebe una reforma energética.
El político, además, recetó mayores inversiones estatales y federales para nuevas tecnologías y la construcción de más líneas de transmisión y mayores restricciones a las compañías eléctricas, para que no sobrecarguen el sistema.
El problema es que la construcción de torres e instalaciones eléctricas tienen un costo prohibitivo para las empresas y afrontan la férrea oposición de grupos ecologistas y organizaciones vecinales, por su impacto en el medio ambiente y los posibles riesgos a la salud.
La advertencia de Richardson y de otros expertos en la materia es oportuna si se toma en cuenta que, en una sociedad acostumbrada a las comodidades, un apagón semejante crea enormes inconvenientes para el público, grandes gastos para los municipios afectados y pérdidas económicas para los negocios.
El apagón expuso además que la eficaz interconexión del sistema es también su punto más vulnerable: un pequeño desperfecto en una parte del sector puede desatar una serie de fallos en los transmisores, generadores, subestaciones y tendidos que llevan la luz hasta los hogares.
Con un entramado eléctrico tan anticuado, algunos expertos señalan ahora que "el apagón de 2003", como lo ha bautizado la prensa estadounidense, sólo era cuestión de tiempo.
El senador republicano Pete Domenici, que preside el Comité de Energía del Senado, dijo que desde hace dos años ha insistido en la ley de reforma energética, porque "el apagón claramente demuestra que el país está llegando a sus límites" en cuanto a la producción y distribución del fluido eléctrico.
"Un nivel adecuado de energía supone que hagamos algunas concesiones, incluyendo la producción y consumo de energía nuclear y otras fuentes renovables", dijo Domenici en un comunicado.
Por ello, Domenici, que liderará el proceso bicameral sobre la ley energética, prometió enfatizar la idea "de una producción de energía más adecuada, una distribución más eficiente y más independencia de las fuentes extranjeras?.
La culpa del otro
El primer ministro de Ontario, Ernie Eves, dijo que el gigantesco apagón que afectó a Estados Unidos y Canadá, se originó en "el norte del medio-oeste de Estados Unidos, y no en la provincia de Ontario". En tanto, un vocero de la empresa Hydro-One, distribuidora de electricidad de la provincia de Ontario, indicó que "no hay prueba alguna" de la existencia de un problema en su red capaz de provocar el gigantesco apagón en el noreste de América del Norte.
Una persona murió de un infarto y otra resultó gravemente herida en Nueva York, como consecuencia del apagón que afectó ayer a una vasta zona del nordeste de Estados Unidos y a Canadá.
El alcalde neoyorquino, Michael Bloomberg, confirmó en rueda de prensa que el herido es un bombero y agregó que se reportaron 60 incendios -la mayor parte debido al encendido de velas-, 80.000 llamados de emergencia y 3.000 ascensores fueron desbloqueados por bomberos.
Además, explicó que unos 10.000 policías patrullaron las calles de la ciudad de Nueva York para evitar saqueos y detalló que el servicio de subterráneos se normalizaría en las próximas horas.
El alcalde responsabilizó por el apagón a las autoridades canadienses porque, según dijo, no proveyeron la energía necesaria como está previsto en un acuerdo bilateral. "Parece que el hecho se produjo en Canadá, y que ellos (los canadienses) no hicieron probablemente lo necesario para evitar que la red de Nueva York se viera forzada a proveer energía suplementaria", estimó.
"Esta demanda adicional a la red de Nueva York -que es parte de un acuerdo en ambos sentidos (con Canadá) para que podamos obtener electricidad de parte de ellos cuando la necesitamos- evidentemente no funcionó, es una de las cosas que vamos a examinar cuando la electricidad sea restablecida", continuó Bloomberg.
El mayor apagón en la historia de los Estados Unidos golpeó en cadena este jueves el noreste del país y buena parte del este de Canadá, en donde a partir de esta madrugada se restablecía el servicio, cuya interrupción provocó el cierre de aeropuertos, paralizó los subterráneos y el tránsito.
El gigantesco apagón no fue causado por un acto terrorista, aseguró el presidente George W. Bush, quien pidió a los afectados mantener la calma.
El corte provocó movimientos masivos de personas que abandonaron sus trabajos, los metros y los trenes que no podían funcionar. En Nueva York, multitudes intentaban caminar hasta sus casas. No se reportaron escenas de pánico ni víctimas.
Vuelve la luz
Hacia la medianoche "se restableció la electricidad en partes del Bronx, Brooklyn y Queens, según informes de las estaciones allí", dijó el portavoz de la Policía de Nueva York, Dennis Ferber.
Agregó que "hasta ahora no han habido incidentes importantes que sepamos (...) la mayoría de las llamadas (recibidas) fueron de gente atrapada en el metro, en elevadores, pero la mayoría se ha solucionado. No hay nadie en el metro".
"Hemos iniciado la restauración cuidadosa" del servicio, dijo por su parte Chris Olert, portavoz de la empresa Consolidated Edison, que distribuye electricidad a 3,1 millones de personas en los cinco distritos de la ciudad de Nueva York y en el vecino condado de Westchester.
Ayer, el Cónsul argentino en Nueva York, el embajador Juan Carlos Vigneau, afirmó a Radio 10 que ?el corte de ayer afectó a 900 centros de la zona noreste de los EE.UU. y Canadá?, y aseguró que ?fue más grande que el del 1965?. Pese a esto, dio cuenta de que el mismo ?ya está resuelto en la mayoría de la zona afectada. En los cinco barrios más grandes de Manhattan todo tiende a normalizarse?.
Con respecto al clima que se vivió cuando comenzó a circular la versión de que podría haber sido un atentado, el cónsul Vigneu aseguró que ?obviamente, la gente esta muy sensible con la posibilidad de una ataque terrorista, sin embargo, tuvo una reacción ejemplar. Se movió de un modo muy ordenado, pese al caos que significaba no tener semáforos?.
Bush descartó un atentado terrorista
"Espero que las personas continúen enfrentando (la situación) de la misma manera que lo han hecho hasta ahora", dijo el presidente Bush en San Diego (California, oeste), donde iba a participar de una reunión electoral.
"Una cosa que creo poder decir con certeza es que no se trata de un acto terrorista", señaló Bush quien agregó que recibió "informaciones sobre el rayo cerca de las cataratas del Niágara y los responsables investigan sobre la veracidad" de las mismas.