La ropa interior del hombre ahora dice ?Made in Argentina?

Las firmas locales activan la confección de indumentaria masculina, un segmento indiferente a las tendencias de la moda y clásico en sus gustos

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La segunda mitad del 2002 provocó violentos movimientos en el mercado de ropa interior masculina. Después de la devaluación, las firmas que atienden a este segmento se dedicaron a vender los stocks remanentes del año pasado y que les había costado colocar cuando comenzó este 2002. Pero nada puede quedar a la deriva y el segundo semestre movilizó a los fabricantes de slips y boxers a atender el segmento.

Contrariamente a lo que sucede en Europa, donde los hombres sí se preocupan por su ropa interior y se atreven a usar diseños sofisticados, colores llamativos y diversas texturas (hasta las marcas deportivas, como FILA, se preocupan por tener líneas de ropa interior masculina), sus pares argentinos sólo compran calzoncillos por necesidad.

?En la Argentina, los hombres no compran ropa interior por estética sino por necesidad. Y los productos que existen en el mercado son buenos, pero clásicos?, dijo a INFOBAE María Fernanda Rodríguez, representante de marketing de Dupont, una de las principales proveedoras de tejidos de las textiles locales. En su mayoría, los argentinos optan por las prendas íntimas de algodón y los colores sobrios. Después de todo, o no se ven lo suficiente o duran poco tiempo puestos.

Lo cierto es que Eyelit y Ritmo son las dos marcas que se llevan el mercado argentino. Y las opciones menos masivas son Caro Uomo, de Caro Cuore, y Andros, de la textil Hinck, conocida por su marca Aretha.

Ritmo y Eyelit son las clásicas marcas que se venden en las mercerías, pero que también se ofrecen en los locales de ventas de accesorios o de ropa deportiva. También se los puede encontrar en supermercados, aunque aquí aparecen algunas diferencias.

Eyelit, la creadora de los slips, invirtió $900.000 para abrir 9 locales propios y exclusivos en Capital Federal y el interior, que se sumaron a los 4 que ya poseía. De cara al 2003, el objetivo de la firma, de capitales nacionales, es contar con una cadena de 20 sucursales exclusivas donde, además de calzoncillos, se ofrezca una línea completa de ropa interior que incluye pijamas, pañuelos, medias, shorts, salidas de baño y camisetas. La iniciativa no deja de lado a los canales tradicionales de ventas.

Por su parte, Ritmo, el otro líder, fabricado por Sara Lee, concentra su política de ventas en supermercados y grandes tiendas.

Un punto de coincidencia entre Ritmo y Eyelit es que ambos fabrican para terceros y desarrollan marcas para supermercados.

Las otras dos marcas, Caro Uomo y Andros, se diferencian claramente de sus competidores por los diseños y texturas. El primer caso atiende a un público que se atreve a las sofisticaciones. Andros, en tanto, es una prenda basada en la tecnología seamless (sin costuras), con pequeños porcentaje de Lycra que, de a poco, va prendiendo en el gusto argentino. Sin embargo, hoy es la necesidad y no la coquetería lo que mueve a los hombres argentinos a invertir en calzoncillos.