La crisis de los pañales descartables puede haber llegado a un punto de inflexión. Según advierten los principales actores del sector, los consumidores que se ?habían bajado? a segmentos o marcas más económicas estarían volviendo a pagar más por una mayor calidad, al advertir que esa ecuación les resulta más barata.
Además, los productores de pañales de telas reconocen que no logran imponerse en el mercado, pese a ser una oferta más económica y ecológica. Adrián Grottola, gerente de marca de Pampers, admitió que se registró una caída de ventas de 25% en promedio en todos los segmentos de pañales que comercializan. Sin embargo, destacó que la migración de segmentos más altos a medios y bajos no fue absoluta. ?Los clientes usan varias marcas, por lo general una más económica para el día y una de más calidad para la noche?. Además destacó que en las últimas mediciones de compras de la compañía registraron un aumento de ventas de 10% frente al primer semestre del 2002. ?La gente se dio cuenta que comprar barato cuesta 30% más caro, porque la baja calidad no rinde?, dijo. En Procter&Gamble sacaron una línea más económica (Babysan) para mantener fidelidad a la marca, pese a la crisis. Fernando Hofmann, director de asuntos corporativos de Kimberly Clark, admitió que ellos también registraron una caída de venta de Huggies de 24% en volumen con respecto al 2001. La empresa lanzó este año una línea económica (Kimby), que cuesta lo mismo que un premium el año pasado ($5) y que pasó a acaparar el 70% de las ventas de pañales de la compañía.
?Surgieron muchos emprendimientos privados para producir pañales de tela descartables low economic. Pero el costo en cuanto a esfuerzo para la madre y las consecuencias dermatológicas hacen que la ecuación sea negativa?, dijo. Agregó que si bien el consumidor respondió este año comprando lo más barato, ?poco a poco comienza a subir de calidad porque la ecuación precio-beneficio resulta más razonable?, dijo. Los pañales descartables aumentaron entre 100 y 150% el precio con respecto al 2001. No obstante, el costo de los mismos por efecto de la devaluación subió 250%, porque el 90% de los insumos son importados y muchos de ellos son commodities, por lo que la sustitución de importaciones en caso de ser posible no abarata el producto final. Cinthia Saravia lanzó BB.windel a principios de septiembre. Se trata de un novedoso pañal 100% algodón, con cierre de velcro, que sería una versión moderna y sofisticada del antiguo chiripá y pañal de gasa. Su fuerte es el valor ecológico, pero cuesta vencer la resistencia de la gente al lavado de los mismos. El set de 24 unidades para los 80 meses de uso de pañal cuesta $770, lo que implicaría un ahorro de $3.466 frente a los descartables.
Miguel Oller, socio gerente de Sorvo, admitió que en junio y julio llegó a vender 6.000 mensuales entre pañales y chiripás. ?Ahora cayeron las ventas, porque la gente prefiere hacer un poco más de esfuerzo y comprar descartable, en donde surgieron marcas más baratas de industria nacional?, dijo. Guillermo Bustos, gerente general de Farmacity, destacó que la línea de pañales que comenzaron a comercializar este año resultó ser el producto más vendido de la firma. Se los fabrica Serenity, una fábrica que provee también a varios supermercados de los que tienen marca propia.
Victoria Alvarez Benuzzi