El proceso, que comenzará puntualmente a las 9 con la lectura de la acusación a cargo del secretario del tribunal en lo Criminal 2, Roberto Manuel, será llevado adelante por los camaristas Enrique Aníbal Ferraris (presidente), Rodolfo Guimarey y Reinaldo Fortunato.
Estos magistrados realizaron el sábado en Miramar una inspección ocular en los lugares donde se produjeron las distintas instancias del crimen, que presenciaron dos de los cuatro imputados.
Los camaristas evaluarán el grado de responsabilidad que en el crimen que sacudió a la opinión pública nacional en el verano del 2001, le cabe a Gustavo "Gallo" Fernández y a los suboficiales de la Policía Bonaerense Ricardo Anselmini, el único de los acusados que está en libertad; Ricardo Suárez y Oscar Echenique.
Suárez y Echenique habían sido detenidos el 28 de junio del año pasado a requerimiento del fiscal Marcos Pagella, pero la Sala Primera de la Cámara Penal marplatense, integrada por los jueces Julio Arriola, Daniel Laborde y Carlos Pizarro Lastra, accedió a excarcelarlos el 18 de setiembre.
Sorpresivamente, el jueves 29 del mes pasado, el Tribunal de Casación bonaerense, al resolver un planteo de la Fiscalía General de Mar del Plata, ordenó que fueran detenidos nuevamente, medida que se hizo efectiva de inmediato pero que no alcanzó a Anselmini.
En el juicio por el que pasarán 207 testigos, 11 de ellos de "identidad reservada", los cuatro reos afrontarán los cargos de "abuso sexual agravado, privación ilegal de la libertad agravada y homicidio triplemente agravado por ensañamiento y alevosía y por el concurso de dos o más personas".
Los cargos fueron planteados en el requerimiento de elevación a juicio presentado en marzo por el fiscal Pagella.
El primer testigo será hoy Gustavo Melmann, padre de la adolescente asesinada y luego declararán la madre, Laura Rosa Calambuca, y los dos hermanos de Natalia, además de amigas que estuvieron con ella en la noche y madrugada del 3 al 4 de febrero de 2001, cuando fue vista con vida por última vez.
Aquella noche, Natalia concurrió junto a sus amigas a la discoteca "Amadeus", situada en la zona sur del balneario ubicado a 45 kilómetros al sur de Mar del Plata.
Durante esa madrugada, la chica también estuvo en el bar "La Cantina", frente a "Amadeus", donde entre los parroquianos se hallaban dos choferes de micros identificados como Carlos Rossi y Carlos Dinazar.
Al respecto, se procura establecer si la menor trabó una relación circunstancial con uno de ellos, como surgiría de algunos testimonios.
Luego Natalia se dirigió a "Amadeus" y ya entrada la madrugada, en la vereda de la disco, mantuvo un diálogo con su ex novio, Maximiliano Maroldt, conversación de la que también tomó parte el "Gallo" Fernández y la nueva novia de Maroldt, Loreley Escalada.
Natalia se retiró sola, caminando, de la discoteca, pasadas las 7 del domingo 4, y la acusación presume que Fernández salió tras ella.
Desde esa madrugada nadie vio nuevamente a Natalia, hasta que el jueves 8 del mismo mes, un adolescente que paseaba con sus perros por el vivero Dunícola de Miramar, descubrió su cadáver.
Fernández, al conocer la noticia, se fugó de su casa, pero a la madrugada del día siguiente fue detenido en una casaquinta del paraje Santa Irene, a pocos kilómetros de Miramar, donde se había ocultado.
Inicialmente el detenido fue el único imputado por el hecho, pero la investigación judicial determinó que también se imputara a los policías que junto a Fernández, afrontarán desde mañana el juicio oral y público.
Durante el juicio la acusación será llevada adelante por el propio Pagella, mientras que la defensa de Fernández continuará siendo responsabilidad del penalista Wenceslao Méndez.
Los abogados Rubén Palo y Néstor Simonetti, procurarán demostrar que sus defendidos, los tres policías bonaerenses, no tuvieron ninguna participación en el crimen de la menor, que fue ultrajada reiteradamente, golpeada, martirizada y finalmente asesinada por estrangulamiento con el cordón de su zapatilla.
También intervendrá en el juicio representando a la familia Melmann, como particular damnificado, el abogado Julio Razona.