Familiares de presos políticos en Venezuela denunciaron el martes que las autoridades del Gobierno chavista dejaron en situación de abandono a los presos políticos tras el doble terremoto registrado el pasado 24 de junio en la zona norte del país, lo que provocó un deterioro en la alimentación y la falta de atención a estructuras penitenciarias afectadas por el desastre.
Jessica Castro, familiar de Gustavo Hernández, implicado en la llamada Operación Gedeón —un intento de incursión marítima contra el régimen de Nicolás Maduro en mayo de 2020—, afirmó: “Los están dejando abandonados. Sabemos que la situación en Venezuela está fuerte en este momento, pero es importante que los presos políticos estén bien”.
Castro, miembro de la Alianza por la Libertad de los Presos Políticos, participó en una vigilia frente a la Embajada de Estados Unidos en Caracas para recordar a los muertos por los terremotos, que suman un saldo de al menos 3.685 víctimas. En sus declaraciones, Castro explicó que en la cárcel de Ramo Verde, en el estado Miranda, “varias paredes” se derrumbaron, “la estructura está bastante deteriorada” y agregó: “El Gobierno tampoco ha hecho nada para por lo menos trasladarlos a un sitio que estén más tranquilos”.
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Por su parte, Mayra Morales, hermana del preso político Ricardo Fonseca, relató que la visita del sábado pasado al Fuerte Guaicaipuro fue especialmente dura porque varios de los detenidos perdieron familiares durante el terremoto. “Fue una visita silenciosa y ellos de verdad están muy preocupados y psicológicamente están mal”, afirmó Morales.
Morales destacó que los presos políticos pasaron días angustiados tras el desastre, al desconocer el paradero de sus allegados y valoró que uno de ellos recibiera una medida cautelar para poder despedir a su esposa fallecida. Sin embargo, cuestionó que no todos los detenidos recibieran condiciones similares y solicitó al Gobierno de Estados Unidos que medie ante la administración de la presidenta encargada Delcy Rodríguez para que estas personas puedan acceder a la libertad.
Hasta el momento, el Ejecutivo venezolano no presentó un informe oficial sobre la situación de las cárceles tras los terremotos. Días atrás, a una semana de los sismos, una ONG y familiares manifestaron este miércoles su preocupación por el desconocimiento sobre el estado estructural de las cárceles en Venezuela.
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Gonzalo Himiob, vicepresidente de la ONG Foro Penal, señaló: “La información que tenemos es que están asustados, no saben cuál es el estado de las estructuras”. Himiob indicó que en la cárcel de Ramo Verde, en el estado Miranda, los presos políticos duermen en el patio, en carpas y refugios improvisados por ellos mismos, porque se rehúsan a regresar a las torres tras los terremotos.
Una familiar de un preso en la cárcel de El Rodeo, también en Miranda, afirmó que existen grietas en las paredes y que las autoridades las cubrieron con pintura negra para ocultarlas. Denunció la falta de un plan de evacuación para los detenidos ante la posibilidad de nuevos sismos y aseguró que, pese a que prometieron aumentar la frecuencia de las llamadas telefónicas, no han cumplido.
La misma fuente indicó que no hay información sobre la evaluación estructural del penal ni sobre la gravedad de los daños, y cuestionó que las autoridades hayan planteado dudas respecto a la necesidad de llevar insumos a los presos.
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Por su parte, Andreína Baduel, del Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clipp), confirmó que permanecen los daños en las paredes de El Rodeo, aunque tras el terremoto se han permitido visitas familiares, algo que no ocurría desde hace meses. Baduel advirtió que no existe un mecanismo de comunicación directo u oficial con las autoridades penitenciarias para conocer el estado de las instalaciones.
(Con información de EFE)