Un equipo de aire acondicionado doméstico puede extraer entre 19 y 76 litros de agua del aire interior por día en condiciones de alta humedad, de acuerdo con el portal especializado en climatización Quality Home Air Care. Ese volumen de líquido termina en la mayoría de los hogares en el suelo o en un desagüe, pese a que tiene usos prácticos documentados por especialistas del sector.
El agua de condensado es un subproducto del funcionamiento normal de estos equipos, presente tanto en verano como en invierno. Su aprovechamiento todavía no forma parte de los hábitos domésticos más extendidos, pese a que su recolección no requiere ninguna instalación especial: basta con colocar un recipiente bajo el tubo de desagüe.
Lo que define los usos posibles —y los límites— de este líquido son sus características físicas y microbiológicas. Los especialistas en climatización coinciden en que no se trata de agua potable y que su destino debe restringirse a tareas específicas dentro del hogar.
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Por qué cae agua del aire acondicionado
El mecanismo detrás de este fenómeno es la condensación. Cuando el equipo enfría el ambiente, el aire interior circula sobre el serpentín evaporador, una superficie que el refrigerante mantiene a temperaturas de entre 4°C y 10°C. Al entrar en contacto con los serpentines, el vapor de agua presente en el aire alcanza su punto de rocío —la temperatura a partir de la cual el aire ya no puede retener la humedad— y se convierte en líquido. Ese proceso, explicado por Quality Home Air Care, es idéntico al que produce gotitas en el exterior de un vaso con bebida fría en un día caluroso.
El agua resultante cae a una bandeja de drenaje ubicada bajo el serpentín y sale al exterior a través del tubo de desagüe. Trane, uno de los fabricantes de referencia en sistemas HVAC (siglas en inglés de Calefacción, Ventilación y Aire Acondicionado), precisa que la cantidad de condensado varía, según la humedad relativa del ambiente, la diferencia de temperatura entre el aire y el serpentín, y el tiempo de funcionamiento del equipo. A mayor humedad y mayor uso, más agua produce el aparato.
Formas de reutilizar el agua del aire acondicionado
Una de las aplicaciones más directas del agua de condensado es la limpieza del hogar. Martyn Fowler, fundador de la empresa de climatización Elite Renewables, explicó en declaraciones al portal especializado Homes and Gardens: “Como no tiene minerales, no deja manchas ni depósitos como suele ocurrir con el agua dura del grifo”. Esa misma propiedad la hace adecuada para fregar pisos, limpiar vidrios, lavar superficies exteriores, el auto y el mobiliario de exterior.
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En jardinería, el agua de condensado puede emplearse para regar plantas ornamentales no comestibles. Al carecer de cloro y sales minerales, resulta menos agresiva que el agua de red para especies sensibles. El portal especializado Southwest Gardener señaló que la ausencia de minerales no representa un riesgo real si el riego con esta agua es temporal o se combina con fertilizantes, ya que las plantas obtienen los nutrientes que necesitan por esa vía.
Especialistas del Instituto para la Investigación y Educación Ambiental (IERE, por sus siglas en inglés) advirtieron que los componentes metálicos del equipo —cobre y aluminio, principalmente— pueden lixiviarse hacia el agua, y recomiendan evitar su uso en plantas comestibles, en especial las de hoja verde, que absorben metales con mayor facilidad.
El límite más claro que trazan los especialistas es el del consumo humano y animal. El agua de condensado no es apta para beber, cocinar, lavar frutas y verduras ni rellenar bebederos de mascotas, aunque a simple vista parezca limpia. El motivo es que, durante su recorrido por el interior del equipo, puede acumular polvo, esporas, bacterias y microtrazas de metales.
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