De la siembra a la cosecha: guía práctica de expertos para el cultivo del eneldo

Con germinación en menos de dos semanas, mínimas necesidades de fertilización y capacidad de atraer polinizadores, esta hierba aromática ofrece resultados visibles desde la primera temporada

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El eneldo se cultiva con facilidad en huerto y también en macetas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cultivo y la cosecha del eneldo figuran entre las tareas más sencillas del huerto doméstico, según una guía de House Beautiful. Esta hierba aromática de temporada fresca también atrae polinizadores y puede crecer tanto en jardín como en maceta.

El medio citado explica que el eneldo es una hierba anual de clima fresco que se resiembra con facilidad en los bancales. Si se deja que forme semillas, estas caen al suelo y pueden brotar por sí solas en la primavera siguiente.

La publicación añade que el eneldo prefiere temperaturas suaves y que, hacia mediados del verano, puede espigarse o subirse a flor, aunque algunas variedades toleran mejor el calor. Sus semillas pueden secarse para usarlas en la cocina, dejarse caer para una nueva siembra natural o guardarse para la temporada siguiente.

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La siembra directa desde semilla mejora el desarrollo por su raíz pivotante. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Como ocurre con otras plantas de la familia de la zanahoria, entre ellas el perejil, el eneldo también sirve de planta hospedera para las larvas de la mariposa macaón. Por eso, la recomendación es sembrar algunas plantas extra para favorecer las poblaciones locales de polinizadores.

Conviene sembrarlo directamente desde semilla, ya que desarrolla una raíz pivotante larga y no tolera bien el trasplante cuando es plántula. Puede cultivarse igual de bien en suelo o en recipiente.

Las semillas deben colocarse a unos 0,6 centímetros de profundidad a finales de otoño o a comienzos de primavera, cuando las temperaturas todavía son frescas. La germinación tarda entre 10 y 14 días.

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El riego regular ayuda a mantener el crecimiento y retrasar la floración. (Imagen Ilustrativa Infobae)

También es posible escalonar la siembra cada pocas semanas para disponer de eneldo durante buena parte de la temporada de crecimiento. Cuando las plántulas alcanzan unos cinco centímetros de altura, conviene aclararlas hasta dejar alrededor de 30 centímetros entre una y otra, ya que muchas plantas pueden extenderse más de 60 centímetros de ancho.

El eneldo necesita pleno sol para desarrollarse bien, lo que equivale a seis o más horas de luz solar directa al día. En zonas más calurosas, aun así, agradece sombra parcial por la tarde.

Según el medio, esta planta prefiere un suelo ligeramente húmedo. El riego regular ayuda a retrasar la floración, mientras que la sequedad total puede hacer que se marchite y que le cueste recuperarse.

La planta prospera con pleno sol y tolera sombra parcial en tardes calurosas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se adapta a distintos tipos de suelo, aunque prospera mejor en sustratos con buen drenaje y un punto ligeramente ácido. Si la tierra es arcillosa y retiene demasiada humedad, la opción más adecuada es cultivarlo en contenedores.

Como la mayoría de las hierbas aromáticas, no requiere grandes aportes de nutrientes. Basta con aplicar un fertilizante equilibrado de uso general en el momento de la siembra.

La planta suele resistir bien las plagas, aunque a veces pueden aparecer pulgones o ácaros. Para controlarlos, la guía aconseja expulsarlos con agua de la manguera, con atención al envés de las hojas y a los tallos, y repetir la operación cada pocos días.

El eneldo puede resiembrarse solo cuando se dejan madurar y caer sus semillas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

También puede surgir oídio (también conocido como cenicilla o mal blanco), que es una de las enfermedades fúngicas más comunes en las plantas, cuando hay mucha humedad ambiental. Para reducir ese riesgo, conviene mantener una separación suficiente entre plantas y facilitar la circulación de aire.

El eneldo alcanza su mejor sabor cuando empieza a florecer, así que la cosecha debe comenzar en cuanto aparecen los capullos. También puede podarse a lo largo de la temporada para estimular un crecimiento más denso.

La forma indicada para recogerlo es cortar con tijeras los tallos exteriores desde el punto en que salen del suelo. Puede usarse de inmediato o conservarse durante más tiempo en un frasco con agua, con el follaje envuelto en una toalla de papel húmeda.

Sembrar en tandas escalonadas permite disponer de hojas durante más semanas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

No se debe recortar más de un tercio de la planta de una sola vez. Si se deja que complete la floración, se acorta el periodo de cosecha de hojas, aunque a cambio se obtienen semillas, listas para recogerse cuando adquieren un tono dorado amarronado.

House Beautiful también recoge que, según la Sociedad Estadounidense para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (ASPCA), el eneldo no es tóxico para las mascotas.

Aun así, la ingesta de grandes cantidades de material vegetal puede causar malestar gastrointestinal, de modo que conviene consultar al veterinario si se sospecha que un animal comió la planta.