Pensamiento crítico, la herramienta recomendada por una experta para reducir los riesgos digitales en adolescentes

La doctora Maree Davies propone que padres y educadores enseñen a los jóvenes a evaluar fuentes, detectar manipulaciones y actuar con responsabilidad en línea

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Tres adolescentes de entre 12 y 13 años con mochilas y uniformes escolares son vistos de espaldas con una sensación de desgano al entrar a un colegio en Buenos Aires, en el marco de una nota sobre prevención del bullying. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Frente al aumento de noticias falsas en redes sociales y riesgos digitales en internet, la doctora Maree Davies, académica de la Universidad de Auckland, propone enseñar pensamiento crítico a adolescentes como medida clave para su protección.

Davies advirtió en la investigación publicada en Taylor & Francis, que los jóvenes dejaron de ser solo consumidores: hoy participan activamente en un entorno digital que puede empoderarlos o ponerlos en peligro.

El pensamiento crítico ayuda a los adolescentes a analizar de manera objetiva la información, evaluar sus fuentes y tomar decisiones informadas. Esta habilidad fortalece su capacidad para resistir la desinformación y la manipulación en línea, identificar contenido dañino y evitar su propagación, lo que reduce los riesgos asociados al entorno digital.

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Un grupo de adolescentes se sienta en unas escaleras al aire libre en una zona urbana moderna, todos atentos a sus teléfonos móviles. La imagen refleja el impacto de la tecnología y las redes sociales en la vida social de las nuevas generaciones, destacando la tendencia al aislamiento digital en entornos públicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La mayoría de los adolescentes pasa gran parte de su tiempo en plataformas digitales, donde consumen y comparten contenido adaptado a sus intereses. Esta exposición frecuente los sitúa en el centro de una dinámica en la que los algoritmos controlan lo que ven y las aplicaciones recopilan datos personales, incrementando el peligro de que encuentren noticias falsas o accedan a contenido dañino.

Davies advierte que, aunque el pensamiento crítico es una habilidad compleja, desarrollarla durante la adolescencia es esencial porque el cerebro aún está en proceso de maduración. Señaló que dotar a los jóvenes de estas capacidades les permite identificar narrativas falsas y teorías conspirativas, así como protegerse frente a daños derivados de las redes sociales, tales como la sextorsión, el acoso en línea y la exposición a contenidos peligrosos.

Un grupo de adolescentes se reúne en un parque, sentados sobre el césped y conversando animadamente mientras utilizan sus teléfonos móviles. Al fondo, otros jóvenes caminan entre los árboles, en un ambiente relajado y primaveral. La imagen refleja la importancia de la socialización y el esparcimiento en espacios verdes urbanos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La importancia del pensamiento crítico en tiempos digitales

La influencia de los algoritmos en el contenido que visualizan los jóvenes es uno de los principales retos. Según Davies, muchos adolescentes desconocen cómo funcionan estos sistemas o cómo refuerzan sus sesgos, aislándolos en burbujas de información.

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“Los adolescentes hoy no son solo consumidores pasivos de contenido; son participantes activos de un ecosistema digital que puede empoderarlos o explotarlos”, remarcó Davies, citada por Phys.org. Defendió que el pensamiento crítico resulta fundamental para romper ese círculo y adoptar decisiones responsables ante el flujo de información.

Explicó que el entorno digital no es neutral, sino que responde a intereses sociales, comerciales y tecnológicos dirigidos a influir en la conducta. Al aprender a pensar críticamente, los adolescentes adquieren instrumentos para distinguir entre verdad y falsedad, rechazar manipulaciones y actuar de manera ética en internet.

Adolescentes interactúan en redes y juegos desde casa; la exposición a riesgos digitales puede pasar inadvertida sin orientación y acompañamiento adulto. - Crédito: Infobae / Gemini / Imagen referencial

Cómo fomentar la reflexión crítica en adolescentes

Davies sostiene que restringir el acceso de los jóvenes a internet no es una solución efectiva. En su lugar, insta a padres y educadores a implicarse activamente y ofrecer herramientas prácticas para desenvolverse con seguridad y responsabilidad en el entorno digital.

“No podemos controlar internet, pero sí podemos empoderar a los adolescentes para desafiar narrativas nocivas, dialogar con respeto y convertirse en ciudadanos informados”, afirmó Davies. Destacó la importancia de conversar frecuentemente con los adolescentes sobre cómo la desinformación busca provocar reacciones emocionales y propagarse con rapidez, y recomendó modelar este tipo de análisis al compartir información en casa.

Cinco adolescentes sentados en una banca de una escuela, cada uno concentrado en su teléfono móvil, mientras sus mochilas descansan a sus pies. El fondo muestra coloridos casilleros y carteles educativos, reflejando el ambiente típico de una institución educativa moderna. La imagen ilustra el impacto de la tecnología en la vida cotidiana de los jóvenes y su interacción social. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sugiere, además, enseñarles a evaluar la procedencia de la información que reciben, buscar diferentes perspectivas y comprobar los datos en fuentes confiables, como artículos académicos o medios reconocidos. Estas prácticas fortalecen la capacidad de los jóvenes para detectar noticias falsas y disminuir la presión de compartir información dudosa.

Davies subraya que la clave es que los adolescentes relacionen lo que analizan con su propia experiencia, respeten opiniones diversas y estén dispuestos a ajustar sus creencias si la evidencia lo justifica. “No se trata de darles lecciones, sino de ofrecerles habilidades prácticas para la vida diaria, tan esenciales como aprender a leer o escribir”, aseguró la experta.

El pensamiento crítico como herramienta para la resiliencia digital

La carga psicológica asociada a la vida digital es considerable. La dependencia de las redes sociales y la exposición a situaciones de acoso o sextorsión suponen desafíos que pueden afectar la salud mental de los adolescentes.

Adolescentes sentados en sus pupitres de un aula en un colegio de EE.UU. utilizan activamente sus teléfonos celulares, reflejando la integración de la tecnología en el entorno educativo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Respaldándose en los aportes del psicólogo Albert Bandura, Davies argumenta que la autoeficacia y la autorregulación resultan esenciales ante la presión social y conductas poco éticas en ambientes digitales. Estas habilidades, junto con el pensamiento crítico, ayudan a los jóvenes a identificar tácticas manipuladoras y resistir comportamientos perjudiciales.

Davies señala que mantener un diálogo abierto y honesto sobre los riesgos en línea fortalece la confianza de los jóvenes y facilita que pidan ayuda ante amenazas como el ciberacoso. Subraya que fomentar la autogestión y el análisis crítico es vital para que los adolescentes desarrollen la resiliencia necesaria y cuiden su bienestar en un entorno cada vez más digital.

Promover el pensamiento crítico y la autorregulación prepara a los jóvenes para reconocer engaños, afrontar las dificultades en línea y priorizar su salud mental ante los desafíos crecientes que plantea la era digital.