El Lollapalooza Argentina 2026 se convirtió en el epicentro de una revolución donde la moda y la música fusionaron sus lenguajes sobre el escenario.
En esta edición, las figuras destacaron en el Hipódromo de San Isidro por el impacto visual de sus propuestas. Algunos ejemplos fueron Chappell Roan, Paulo Londra, Ángela Torres y Wallas, quienes transformaron el festival en una pasarela de identidades y narrativas.
Chappell Roan
La presentación de Chappell Roan en el segundo día del festival fue registrada como un “espectáculo visual donde la moda se integró a la performance”. La cantante eligió un vestuario que funcionó como “una clase magistral de narrativa visual”, alejándose de los convencionalismos del pop para proponer una estética de anti-princesa de cuento de hadas.
El concepto que definió su look fue una fusión barroco-gótica con referencias al universo de Tim Burton. Roan apareció sobre el escenario con un vestido de inspiración victoriana que destaca por su confección maximalista: un corset rígido, bordado en hilos dorados y decorado con aplicaciones que simulan ramas o venas, aportando un efecto “orgánico y oscuro”. La falda asimétrica, construida en capas de seda y tafetán, otorga volumen y movimiento, mientras que jirones de tela cuelgan de sus brazos, creando la imagen de una “princesa en ruinas”.
El tocado, una capucha rígida y puntiaguda, evoca la moda medieval y a la vez reinterpreta el clásico de “Caperucita Roja” desde una óptica sombría. Este accesorio enmarca el rostro de la artista y suma altura a su silueta, convirtiéndose en uno de los puntos focales del conjunto.
En el maquillaje, la intérprete de “Good Luck, Babe”, apostó por una base blanca al estilo drag, que funciona como lienzo para unos ojos dramáticos en tonos púrpura y borgoña. Los labios, en un tono oscuro casi negro, contrastan con la palidez de la piel y potencian su característica melena pelirroja rizada. Las cejas, finas y estilizadas, remiten a la estética de los años veinte y el cine mudo.
Paulo Londra
El regreso de Paulo Londra a Lollapalooza Argentina fue una apuesta clara por el streetwear nostálgico y la comodidad, elementos que forman parte de su identidad artística. El músico cordobés eligió un conjunto monocromático de jean que remite a la estética de finales de los 90 y principios de los 2000, en línea con la tendencia internacional conocida como denim sobre denim.
La prenda central del look fue una campera de jean con motivo de estrellas grabadas o estampadas en un tono más claro, símbolo visual que refuerza tanto el dinamismo escénico como su estatus de “estrella” musical. La campera presenta un corte levemente oversized, lo que le permite libertad de movimiento durante sus interpretaciones de temas como “Plan A” y “Adán y Eva”.
Debajo de la campera, Londra llevó una remera blanca de cuello redondo, una decisión estilística que facilita el protagonismo del denim y aporta frescura al conjunto. El outfit se completa con un jean de corte recto o ancho, alineado con la tendencia baggy en el género urbano, y una gorra trucker azul marino con logo de estrella blanca.
El calzado elegido fueron zapatillas urbanas clásicas priorizando la funcionalidad para un show de alta energía. La actitud relajada y cercana de Londra resultó fundamental para conectar con el público, diferenciándose de otros artistas que optan por vestuarios más restrictivos.
Uno de los momentos más comentados del show fue la invitación de María Becerra al escenario. El contraste visual entre el look sencillo de Paulo Londra y la impronta pop de “La Nena de Argentina” generó un equilibrio escénico que fue destacado por la prensa especializada.
Ángela Torres
El segundo día del festival también tuvo como protagonista a Ángela Torres, quien presentó una de las propuestas más comentadas de Lollapalooza Argentina 2026. Su look marcó el inicio de lo que sus seguidores ya denominan su “nueva era”, caracterizada por una mezcla de estética coquette y un toque Y2K futurista. La cantante eligió una paleta de celeste pastel (baby blue) que dominó tanto su vestuario como la escenografía, insertándose en la tendencia coquette, con elementos delicados y románticos, pero adaptados a la energía de un escenario principal.
El atuendo de la cantante se destacó por su carácter evolutivo: comenzó el show con una falda larga desmontable que, en el transcurso de la presentación, retiró para revelar un minivestido celeste con estampado de cuadros diminutos, evocando la imagen de una muñeca vintage. El vestido incorpora un bustier marcado con puntillas blancas y un borde de encaje en el ruedo, aportando textura y un aire romántico.
Entre los accesorios, sobresalió un brazalete ancho plateado en el brazo izquierdo, que introduce un contraste futurista y tecnológico, en sintonía con los visuales que acompañaron el show. Gafas de sol oscuras de estilo fast-wrap y mitones de encaje blanco completaron la propuesta, reforzando la dualidad entre lo urbano y lo vintage.
El look acompañó momentos emotivos de la noche, como el homenaje a su abuela Lolita Torres y una versión de “Como la cigarra”, utilizando el color y los detalles del vestuario como puente entre la tradición familiar y su presente como estrella pop.
Wallas
El tercer día fue testigo de Wallas, líder de Massacre, quien volvió a desafiar los códigos tradicionales del rock nacional con una propuesta definida como “psicobolchevique chic”. El músico apostó por un look que fusiona la estética de un turista en una playa psicodélica con el desenfado propio del skater veterano.
La camisa tropical desabotonada, en azul vibrante con motivos de flores blancas o beige, se llevó sobre una musculosa marrón o violácea con el cuello visiblemente estirado, sumando el característico desaliño calculado de Wallas. El outfit se completó con guantes de cuero negros sin dedos, un guiño a la estética punk y al skate de los años ochenta.
En la parte inferior, el músico optó por pantalón o short con estampado de camuflaje en tonos oscuros, reforzando la mezcla entre lo tropical, militar y urbano. El look se complementa con un gorro piluso en verde oliva o gris, y gafas de sol oversized con marco grueso y oscuro, aportando una cuota de misterio y excentricidad.
Yami Safdie
En la jornada de cierre del festival, Yami Safdie presentó uno de los outfits más etéreos y conceptuales de Lollapalooza Argentina 2026. La artista consolidó su distintiva estética de “folclore futurista” y “romanticismo moderno”, logrando una propuesta visual que la diferenció claramente del resto de la grilla. El concepto central, “La Princesa de las Notas Musicales”, se aleja de lo urbano y prioriza lo lírico, con una paleta de colores crema, amarillo pastel y rosa viejo que evocan partituras antiguas y una atmósfera íntima.
El atuendo de Yami Safdie se compuso de un corset rígido impreso con notas musicales y fragmentos de sus propias composiciones, un detalle personal que refuerza su identidad como cantautora. Sobre el corset sumó una torera de terciopelo amarillo suave, de mangas amplias estilo campana, que aporta un contraste elegante entre la estructura del corset y la fluidez del terciopelo. La falda, con volumen asimétrico en la parte trasera y aplicaciones en relieve de mariposas y flores, retoma la inspiración victoriana y agrega un aire de realeza bohemia.
Entre los accesorios, destacaron unas botas en tono rosa pastel con cintas cruzadas al estilo ballet, diseñadas para el escenario. La guitarra acústica personalizada, decorada con flores, mariposas y la frase “Lo estás haciendo bien”, funcionó como una extensión de su vestuario, mientras que el pie del micrófono cubierto de flores pastel integró el equipo técnico al universo visual propuesto por la artista.
El maquillaje se centró en un rubor intenso en las mejillas y la aplicación de pequeños cristales o perlas cerca de los ojos, siguiendo la tendencia de “piel de porcelana”. El cabello, suelto con ondas suaves y raya al medio, permitió que la atención permaneciera en la complejidad del vestido.
La presentación de Yami Safdie funcionó como un manifiesto visual de su último álbum, presentando una imagen femenina, suave y profundamente artística, que contrastó con la energía del escenario al aire libre y ofreció una de las performances más memorables del festival.
Doechii
Doechii debutó en Lollapalooza Argentina 2026 con una propuesta visual que fusionó afrofuturismo y referencias tribales, reafirmando su identidad como “Princesa del Pantano”. El atuendo central incluyó un top asimétrico inspirado en el plumaje de un pavo real, confeccionado en tonos verdes, dorados y cobres, acompañado de flecos que potenciaron el movimiento durante la coreografía.
En la parte inferior, lució una mini falda negra de tiro bajo con pedrería y flecos, mientras que las transparencias en malla en tonos tierra aportaron una estética orgánica y natural. Los accesorios, como un abanico XL con estampado animal print, joyería dorada y un micrófono verde vibrante, completaron el estilo y reforzaron la narrativa escénica. El maquillaje de acabado luminoso y el cabello extra largo con efecto húmedo reforzaron la imagen de una figura poderosa y dinámica, capaz de resistir la intensidad de la performance y el clima del festival.