La viralización de métodos para perder peso, como el consumo de café con limón, laxantes y ayunos prolongados, se convirtió en un fenómeno recurrente en TikTok. Jóvenes y adultos comparten videos que prometen resultados rápidos y visibles, sin esfuerzo ni supervisión médica. Estas prácticas, que se multiplican a diario, generan preocupación entre especialistas en salud.
Quienes buscan soluciones inmediatas encuentran en estas redes sociales una amplia oferta de trucos caseros y retos extremos. La popularidad de estos contenidos responde a la facilidad con la que se propagan y a su alta interacción entre usuarios. Sin embargo, médicos y entidades sanitarias advierten sobre los riesgos de seguir rutinas sin base científica.
El primer trimestre de 2026 mostró un aumento de publicaciones que recomiendan dietas restrictivas o el uso de productos poco convencionales para adelgazar. La falta de regulación y el anonimato de los creadores de contenido complican la tarea de frenar la difusión de información falsa.
Prácticas sin aval científico ni control profesional
De acuerdo con expertos consultados por O’ Globo, el café con limón ganó notoriedad por su supuesta capacidad para acelerar el metabolismo y quemar grasas. Sin embargo, investigaciones médicas descartan cualquier relación entre esta mezcla y la pérdida de peso. Incluso puede provocar insomnio, irritabilidad y problemas digestivos.
Otras tendencias, como la aplicación de aceite de ricino en el abdomen, prometen un vientre más plano. Los especialistas aclaran que este producto solo hidrata la piel y no elimina grasa corporal. La promoción de estas prácticas genera falsas expectativas y puede derivar en frustración o abandono de hábitos saludables.
Los laxantes, presentados como una solución rápida, se popularizaron bajo el nombre de “Ozempic casero”. El uso indiscriminado de estos medicamentos puede causar deshidratación, alteraciones electrolíticas y daño intestinal. Entidades médicas de países como Brasil y México advirtieron sobre la escasez de laxantes en farmacias debido a la alta demanda.
El rol de los algoritmos y la presión social
Según Gabriel Almeida, especialista en pérdida de peso y salud metabólica, la atracción de estas tendencias radica en la promesa de resultados inmediatos en un proceso que requiere esfuerzo y tiempo. “La pérdida de peso se convirtió en un logro. El cuerpo se transformó en un escaparate, y los resultados inmediatos valen más que la salud”. afirmó.
La influencia de los algoritmos de TikTok potencia la exposición a estos contenidos. Usuarios que interactúan con videos relacionados reciben más publicaciones similares, lo que refuerza la idea de que las soluciones extremas son aceptables. Esta dinámica contribuye a la normalización de conductas riesgosas y a la presión social por alcanzar un ideal corporal.
De acuerdo con Almeida, la cultura del adelgazamiento rápido distorsiona la percepción de la salud y alimenta el consumo de productos o métodos sin aval médico. “Cuando lo extremo se convierte en tendencia, deja de ser una excepción y empieza a verse como una estrategia aceptable”, sostuvo el especialista.
Consecuencias físicas y emocionales
Las prácticas sin supervisión profesional pueden desencadenar complicaciones como deshidratación severa, desequilibrios hormonales, problemas cardíacos y trastornos alimentarios. Los efectos negativos no se limitan al plano físico: la obsesión por los resultados inmediatos afecta la autoestima y puede derivar en ansiedad o depresión.
El acceso ilimitado a contenidos que glorifican la delgadez extrema impacta especialmente en adolescentes. Según detalló O’ Globo, la falta de información confiable y el seguimiento de modelos no realistas aumentan el riesgo de desarrollar conductas alimentarias nocivas. Entidades educativas y sanitarias insisten en la importancia de la educación nutricional y el acompañamiento de profesionales.
“Ningún video corto puede reemplazar el seguimiento médico, una dieta equilibrada y el respeto por el propio cuerpo”, concluyó Almeida. La prevención de daños requiere un esfuerzo conjunto de plataformas, autoridades, familias y usuarios.
Llamado a la responsabilidad colectiva
Las redes sociales influyen de manera directa en la formación de hábitos y creencias sobre la salud. El combate a la desinformación sobre pérdida de peso exige la participación activa de todos los actores involucrados. Plataformas como TikTok deben fortalecer sus políticas de control y advertencia sobre contenidos peligrosos.
La comunidad médica sugiere consultar fuentes confiables y evitar experimentar con soluciones virales no avaladas por especialistas. Las campañas de prevención y educación resultan esenciales para limitar el impacto de estas tendencias y proteger a los grupos más vulnerables.
TikTok, Gabriel Almeida y las tendencias de pérdida de peso sin control profesional se consolidan como focos de atención para autoridades sanitarias, profesionales y usuarios. El desafío radica en promover la salud y el bienestar, en un entorno digital donde la inmediatez muchas veces prevalece sobre la evidencia científica y la seguridad personal.