Es uno de los acertijos numéricos más famosos del mundo. No requiere conocimientos avanzados, solo seguir unos pasos simples. Sin embargo, el resultado final es tan inesperado como inevitable: siempre aparece el número 1089.
Las reglas del juego
1. Elige un número de tres cifras, donde la primera y la última sean distintas (por ejemplo, 532 o 421). No funcionan los números capicúa, como 121 o 343.
2. Invierte el orden de sus cifras
Ejemplo: 532 → 235
3. Resta el menor del mayor
532 − 235 = 297
Si el resultado tiene solo dos cifras, considéralo como un número de tres cifras. Por ejemplo: 99 → 099.
4. Invierte nuevamente el resultado
297 → 792
5. Suma ambos números
297 + 792 = 1089
Otro ejemplo
Si comenzás con 854:
458 → 854
854 − 458 = 396
396 → 693
396 + 693 = 1089
El resultado final: siempre es el mismo: 1089.
¿Por qué sucede? La explicación es matemática, pero sorprendentemente simple. Cualquier número de tres cifras puede escribirse como:
100a + 10b + c
donde:
a es la cifra de las centenas,
b la de las decenas,
c la de las unidades.
Al invertir sus cifras obtenemos:
100c + 10b + a
Si restamos el menor del mayor:
Es decir, el resultado siempre es un múltiplo de 99. Algunos de los primeros múltiplos de 99 son:
99, 198, 297, 396, 495, 594…
Cuando cualquiera de estos números se suma con su inverso, el resultado es siempre: 1089
Parece magia pero no lo es. Se trata de una elegante demostración de cómo las propiedades de los números pueden producir resultados sorprendentes. Otra entretenida manera de fomentar la curiosidad científica y acercase al mundo de la matemática.