Basta mirar las playas de Punta del Este para notar un cambio: el tradicional sombrero cowboy, alguna vez exclusivo de rodeos y festivales country, se ha transformado en la pieza clave del verano 2025/2026. Este símbolo del oeste estadounidense, reinterpretado en clave de lujo y tendencia, marca el pulso de la temporada tanto en los paradores exclusivos como en las ferias de diseño. El Cowgirl Chic abandona la frontera de la moda de élite y se convierte en una estética transversal, adoptada por celebridades y turistas por igual.
El Cowgirl Chic no se limita a la indumentaria: es un código visual que mezcla elementos del viejo oeste con guiños urbanos y detalles de alta gama.
El sombrero cowboy, en versiones de fieltro, paja tejida o gamuza, ocupa el centro de la escena y deja de ser un simple accesorio utilitario. Este elemento transforma un conjunto básico en un look digno de los eventos más exclusivos de la costa.
La paleta de colores acompaña la naturaleza agreste de Punta del Este. Predominan los tonos tierra como beige, camel y suela, aunque el negro y el blanco se mantienen como favoritos de las figuras públicas y estilistas. La versatilidad de estos tonos permite que los accesorios se conviertan en protagonistas sin recargar el conjunto.
Pampita: crochet negro, total black y el sombrero como marca personal
En la agenda de Punta del Este, Pampita destaca con una interpretación artesanal y elegante del Cowgirl Chic.
Una de sus últimas apariciones fue con un vestido de crochet negro, largo medio y espalda descubierta, que deja ver el traje de baño en la playa. Esta pieza, lejos de ser un simple “cover-up”, se posiciona como prenda de lujo para atardeceres y eventos frente al mar.
El sombrero cowboy negro, parte de su propia cápsula de accesorios, corona el look y se consolida como su sello personal en Uruguay.
La modelo combina el conjunto con gafas oversize y sandalias track, eligiendo la comodidad sin resignar modernidad. En lugar de los típicos colores claros para la playa, apuesta por el negro absoluto, un gesto de distinción que desafía las reglas tradicionales del beachwear.
Daniela Urzi: flecos, botas y espíritu rock para la noche esteña
El Cowgirl Chic encuentra una versión más audaz en el estilo de Daniela Urzi. Su elección de un corset de crochet negro, con calados horizontales, se completa con una falda de flecos extralargos que aporta movimiento y un efecto visual de transparencia.
El cinturón tejido con nudos, pieza clave de la temporada, reforzó la impronta artesanal del conjunto.
La modelo optó por botas tejanas de gamuza negra con tachas plateadas, rompiendo así con la estética playera tradicional y acercándose al universo del rock. El sombrero de ala ancha y las gafas de sol con marco metálico completaron un look pensado para eventos nocturnos y aperturas de moda en Manantiales. Joyería como collares choker refuerza la influencia de los años 90 y 2000.
El negro domina la propuesta de Urzi, que elige texturas superpuestas de lana, cuero y flecos para crear un conjunto que comunica rebeldía y modernidad. Las fotografías de su estilismo nocturno se han viralizado en redes, consolidando la tendencia “Rock & Boho” en la noche esteña.
Marta Fort: encaje, transparencias y el western más romántico
La versión más romántica del Cowgirl Chic se ve en el estilismo de Marta Fort. Para inaugurar la temporada, eligió un vestido blanco de encaje floral, con volados diagonales y una caída fluida que deja entrever la lencería o el traje de baño en el mismo tono.
El efecto “naked” se integró de forma sofisticada, alineado con la tendencia de mostrar la piel de modo elegante.
Fort suma un sombrero cowboy en tono beige y gafas cat-eye blancas, aportando un aire boho-chic que se adapta a la playa. El bolso de lujo, habitual en sus looks, confirma la fusión de la moda artesanal con los accesorios exclusivos.
El peinado suelto con ondas y un maquillaje centrado en la mirada completan una estética de calma, muy valorada en los circuitos de moda del verano según quienes más saben de looks y tendencias.
El Cowgirl Chic se democratiza: de las celebridades a la playa
El furor por el sombrero cowboy trasciende los límites de la moda de alto perfil y se expande rápidamente entre quienes eligen Punta del Este como destino.
Lo que comenzó como una elección de figuras reconocidas, hoy se observa en familias, grupos de amigos y nuevas generaciones que adoptan el accesorio sin distinción de género o edad.
El sombrero cowboy se encuentra tanto en los paradores exclusivos como en las playas más concurridas, reflejando una apropiación colectiva del estilo western.
En los comercios locales, la oferta crece cada semana: modelos en paja trenzada, rafia natural, fieltro liviano y gamuza suave se exhiben en vidrieras y puestos ambulantes.
Esta variedad de materiales y acabados permite que cada persona elija la versión que mejor se adapta a su estilo y necesidad, desde alternativas minimalistas hasta diseños intervenidos con bordados, cintas y apliques metálicos.
El fenómeno responde no solo a la estética, sino también a la funcionalidad.
El sombrero cowboy brinda sombra y resguardo frente al sol, y su estructura firme lo vuelve resistente al viento y a las actividades en la costa.
Además, su capacidad de transformar un look básico en una propuesta diferente lo convierte en aliado infalible para quienes buscan destacar sin esfuerzo.
El Cowgirl Chic se consolida como un fenómeno transversal, integrando a veraneantes de distintos orígenes y estilos. Así, Punta del Este se convierte en escenario de una tendencia compartida, donde el sombrero cowboy es símbolo de pertenencia y actualidad tanto en la playa como en los eventos sociales del verano.