Con el aumento de las temperaturas, el té helado con jengibre, limón y menta se convierte en esa infusión que transforma el calor sofocante en un momento fresco y revitalizante. Con un aroma que aporta frescura y los beneficios de cada uno de sus ingredientes, una bebida sencilla y que tradicionalmente se toma caliente, se convierte en una alternativa ideal con mucha personalidad para disfrutar en cualquier momento.
Esta receta fusiona tradiciones muy antiguas: el uso del jengibre y el limón como componentes medicinales provienen de la cultura oriental y muchas familias argentinas los adoptaron, sobre todo en invierno. Pero al unirlos en versión fría con menta y endulzante, se obtiene una bebida perfecta para acompañar comidas livianas, picadas o simplemente como un snack saludable. Su versatilidad permite una gran cantidad de variantes, como agregar miel, rodajas de naranja, agua gasificada, entre otros.
Receta de té helado con jengibre, limón y menta
El té helado con jengibre, limón y menta se basa en la combinación de agua hervida, rodajas o láminas de jengibre fresco, jugo y rodajas de limón, hojas de menta fresca y opcionalmente, un poco de endulzante. Es opcional utilizar té negro, té verde, o simplemente una infusión herbal. El proceso consiste en infusionar los ingredientes en agua caliente, dejar enfriar, colar y servir bien frío con mucho hielo.
Esta bebida es refrescante, digestiva y aporta un sabor intenso y natural, gracias al jengibre picante, el frescor vivo de la menta y la acidez equilibrada del limón. Es ideal para días calurosos, reuniones al aire libre, o como alternativa natural a las gaseosas industriales.
Tiempo de preparación
El tiempo total para preparar este té helado es de unos 20 minutos:
- 5 minutos para preparar y cortar los ingredientes.
- 10 minutos de infusión en agua caliente.
- 5 minutos para colar, endulzar y enfriar (para más frescura, dejar reposa en la heladera).
Ingredientes
- 1 litro de agua
- 1 trozo de jengibre fresco (aproximadamente 5 centímetros)
- 2 limones (uno para el jugo y otro para las rodajas)
- 1 manojo grande de menta fresca
- 2 saquitos de té (es opcional el tipo de té)
- Endulzante a gusto (puede ser azúcar, miel o edulcorante)
- Hielo a ojo
Cómo hacer té helado con jengibre, limón y menta, paso a paso
- Hervir el litro de agua.
- Pelar y cortar el jengibre en láminas finas.
- Colocar las láminas de jengibre, las hojas de menta (lavadas) y los saquitos de té, en caso de utilizar, en una jarra resistente al calor.
- Verter el agua hirviendo sobre los ingredientes en la jarra.
- Añadir el jugo de uno de los limones.
- Tapar o cubrir la jarra y dejar infusionar durante 10 minutos.
- Colar la preparación y descartar los sólidos.
- Endulzar a gusto mientras está tibio para que el endulzante se disuelva bien.
- Agregar el otro limón cortado en rodajas finas y mucho hielo.
- Servir inmediatamente o guardar en heladera.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
Con 1 litro de agua, se obtiene aproximadamente 4 vasos grandes de té helado.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?
Cada porción (unos 250 ml) contiene aproximadamente:
- Calorías: 20 (sin azúcar añadida; con azúcar puede subir a 50-60)
- Grasas: 0 g
- Grasas saturadas: 0 g
- Carbohidratos: 5 g (principalmente del jugo de limón y el azúcar si se añade)
- Azúcares: 3 g (sin azúcar extra)
- Proteínas: 0 g
Los números son estimados, ya que los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.
¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?
El té helado casero de jengibre, limón y menta se puede conservar en la heladera hasta 3 días, en un recipiente bien tapado.