La comida con alto contenido graso puede alterar el metabolismo (Shutterstock)
La comida con alto contenido graso puede alterar el metabolismo (Shutterstock)

La comida chatarra es común a todas las culturas a partir de la globalización y, según la OMS, es una de las responsables, entre otras razones, del incremento de la obesidad en todo el planeta. Un nuevo estudio sumó otro argumento para evitarla.

De acuerdo a un estudio del Centro de Diabetes de Dusseldorf, Alemania, consumir solo una comida rica en grasas resulta suficiente para alterar el metabolismo y despertar enfermedades hepáticas y diabetes.

Además, los científicos explicaron que consumir una gran porción de alimentos grasosos puede reducir la sensibilidad a la insulina y aumentar de manera inmediata los niveles de grasas vinculadas a enfermedades del corazón.

Los investigadores analizaron a 14 hombres delgados y sanos, de 20 a 40 años, a quienes le dieron agua o una bebida de aceite de palma con sabor a vainilla.

Los científicos explicaron que consumir una gran porción de alimentos grasosos puede reducir la sensibilidad a la insulina
Los científicos explicaron que consumir una gran porción de alimentos grasosos puede reducir la sensibilidad a la insulina

El brebaje de aceite de palma contiene una cantidad de grasa saturada similar al de una pizza de pepperoni o una hamburguesa promedio, con una porción de papas fritas grande.

Los resultados revelaron que el consumo de aceite de palma se tradujo en un aumento inmediato de la acumulación de grasa y redujo la sensibilidad a la insulina, la hormona vital que regula el azúcar en la sangre. También aumentaron los niveles de triglicéridos -un tipo de grasa relacionada con enfermedades del corazón- y se produjo una alteración de la función hepática, como a la vez produjo cambios en la actividad del gen asociado con la enfermedad de hígado graso.

"Una sola comida alta en grasas probablemente sería suficiente para inducir resistencia a la insulina y alterar el metabolismo hepático", escribió el equipo en la revista Journal of Clinical Investigation.

Según el trabajo, el aceite de palma reduce la sensibilidad a la insulina en un 25 por ciento en todo el cuerpo, mientras que el mecanismo que genera glucosa de azúcar de los alimentos no carbohidratos estuvo un 70 por ciento más activo. Además, los niveles de glucagón, una hormona que regula el azúcar en sangre, también se elevaron.

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