Como cada año, miles de personas de distintas edades y orígenes caminan hacia la Basílica de Luján en la tradicional peregrinación, que este sábado comenzó bajo una persistente lluvia. Entre pedidos de salud, trabajo y protección para los seres queridos, también hay quienes emprenden el camino para agradecer. Entre ellos, Rocío Marengo se sumó a la marcha con un motivo puntual, dar gracias por el nacimiento de su hijo Isidro, fruto de su relación de 12 años con el empresario Eduardo Fort.
Antes de salir de su casa, la modelo se acercó al cochecito donde descansaba el bebé y le habló con ternura sobre el motivo de su salida. “¿Qué pasa, mi amorcito? Voy a ir a agradecer que viniste a mi vida. Te amo, hermoso, te amo. Te amo mucho. Te amo”, le dijo, antes de despedirse con una pregunta sobre el atuendo que eligió para la caminata: “¿Te gusta el traje de mamá?”.
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Ya en Liniers, el kilómetro cero de la peregrinación, Marengo mostró su atuendo especial para la ocasión: un pilotín celeste por encima de la ropa impermeable y un paraguas que luchaba contra el viento para protegerse aun más de la lluvia. Sin embargo, en ningún momento se le desdibujó la sonrisa ni el entusiasmo en el andar rumbo al oeste.
La conductora de Todo cocinado fue relatando cada una de las localidades por las que pasaba a orillas de Ferrocarril Sarmiento. Castelar, Ituzaingó, Merlo iban quedando atrás mientras el agua y el cielo plomizo dejaban lugar a un sol esperanzador. Un guiño del destino para todo lo que faltaba hasta la Basíllica. Y una metáfora para pintar la nueva vida de Rocío Marengo, que cumplió uno de los grandes sueños de su vida y está dispuesta a caminar todo lo que sea necesario para agradecerlo.
El relato de Rocío Marengo sobre el día en el que cambió su vida
Isidro nació el 3 de diciembre de 2025, a las 10:54, en el Sanatorio Otamendi de Buenos Aires, luego de que Marengo permaneciera internada desde el 29 de noviembre por indicación médica, en la semana 33 de gestación. El bebé pesó 2,480 kilos y, por su condición de prematuro, debió pasar varios días en neonatología.
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La modelo relató los detalles de esa jornada en una entrevista con La mañana con Moria (El Trece). “Yo ya empecé el día normal, desayuné, me hicieron los estudios y medio que se empezó a hablar de que había que sacarlo”, contó. Según su relato, avisaron a Fort, que tardó en llegar, por lo que primero llegó su hermana al sanatorio. “Ahí lo llamamos a Edu, que parecía que no llegaba. Entonces, le dicen a mi hermana que estaba conmigo, cambiate y vení vos. Después, llegó Edu también. Fue todo muy a las corridas”, agregó.
Marengo admitió que sintió temor en el quirófano ante la decisión de adelantar el parto. “Yo en un momento me asusté y dije, ¿por qué no podemos esperar un poco más? Pero después fue todo maravilloso, mejor que programado”, afirmó. Sobre el primer contacto con su hijo, describió: “Isidro empezó a llorar y a moverse, pero al segundo me lo pusieron en el pecho y se calmó al toque. No lo puedo creer”.
La modelo también se refirió a la recuperación del bebé tras el parto prematuro. “Ya me dijeron que en cualquier momento le sacan un aparatito que le está ayudando a respirar, por las semanas de nacimiento. Así que está todo perfecto”, señaló en aquella oportunidad. Isidro es el primer hijo de Marengo y el cuarto de Fort, que ya es padre de Macarena y de los mellizos Angie y Pietro.
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