Mariela Prieto y el Turco García se reconciliaron tras meses de una profunda crisis que se hizo pública, peleas a distancia y una boda que nunca fue: la exparticipante de Gran Hermano: Generación Dorada compartió en sus redes sociales una imagen junto al exfutbolista que dejó poco margen para la interpretación. En la foto, publicada desde su cuenta de Instagram, ambos aparecen sentados a una mesa del restaurante Viejo Patrón, brindando con dos spritz, sonrientes y relajados. El texto que eligió Mariela para acompañar la postal fue tan directo como la imagen misma: “Vos y yo siempre @turco_garcia7 ❤️”.
La crisis explotó en pantalla y duró meses
La historia entre Mariela Prieto y Claudio “Turco” García se convirtió en uno de los ejes más comentados de la temporada de Gran Hermano: Generación Dorada. Desde el inicio de su participación en el reality de Telefe, la mediática generó revuelo por su cercanía con el concursante Emanuel Di Gioia: compartieron bailes, momentos de complicidad y hasta un beso en el marco de una dinámica del programa que el propio García describió como algo que “no le gustó un carajo” cuando visitó la casa en el segmento de los congelados.
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El exfutbolista entró al reality en junio, saludó primero a otras participantes y dejó para el final el encuentro con su pareja. Antes de retirarse, le dijo a Mariela que la quería, pero cerró con una advertencia que circuló durante días: “El baile no me gustó un carajo”. Días después, en una entrevista con el programa Cortá por Lozano (Telefe), García reconoció que lo que vio lo movilizó. “Más allá de ese estado que no querés ponerle un título, claramente te movilizó verla hacer eso”, le dijo la conductora, y él no lo negó: “Sí, tampoco me hago el boludo”.
Mariela le pasó factura desde adentro de la casa
La tensión no era unilateral. Desde dentro de la casa, Prieto también tuvo sus descargos. En julio, frente a la cámara y con el secador de pelo encendido de fondo, lanzó una serie de reproches hacia su marido que incluyeron desde visitas al padre de ella hasta el estado de los perros, pasando por una advertencia de revisión de celular. “No es todo jugar a la pelota. Lo único que sabés hacer es jugar a la pelota”, le dijo, con un tono que sus compañeras reconocieron de inmediato como el de alguien que lleva tiempo guardando esa frase.
Hacia el final de ese monólogo doméstico, Mariela subió la apuesta: “Que ni se te vaya a ocurrir cambiarme la clave del celular, porque te voy a revisar todo. Acordate de lo que te digo, ¿eh?”. El ida y vuelta, aunque mediado por las cámaras del reality, dejó en claro que había cuentas pendientes de ambos lados.
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El plantón en el altar fue el punto más bajo de la crisis
El momento que sintetizó mejor la crisis llegó en agosto, con la noche de bodas organizada por el programa. Mariela se vistió con un diseño de Roberto Piazza, se colocó el velo y esperó del otro lado del altar. García no apareció. Mientras otras parejas de la casa sellaban su compromiso ante Andrea del Boca como jueza de paz, Prieto permaneció sola, con el rostro desencajado y ante la mirada de sus compañeros y las cámaras.
Horas antes de la ceremonia, García ya había anticipado en el streaming de Telefe que no pensaba ingresar. “Tenemos una charla pendiente. Estamos distanciados. No estábamos bien, pero tampoco mal”, había dicho en diálogo con Daniela Celis. Cuando le preguntaron por el ultimátum que Mariela le había puesto —casarse en la casa o dar por terminada la relación—, respondió sin rodeos: “Es un problema de ella”.
Las redes sociales se convirtieron en un tribunal contra el exdelantero. “La viviste cagando toda la vida y ahora por un bailecito la hacés quedar mal”, escribió un usuario en su perfil de Instagram. Otro fue más directo: “Hablaste que Mariela te salvó la vida mil veces porque eras un falopa y la dejaste vestida de novia. No tenés cara”.
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Al salir, el Turco tampoco fue a recibirla
La eliminación de Mariela Prieto el miércoles 3 de septiembre sumó otra escena incómoda al historial de la pareja. La exparticipante, que se convirtió en la primera eliminada de la placa final tras quedar por debajo de Luana Fernández en los votos del público, salió de la casa esperando encontrar a su marido. No estaba.
En declaraciones al conductor Santiago del Moro durante La Cumbre Stream, Mariela no ocultó su malestar pero mantuvo la compostura. “Claro que sí, ¿cómo no lo voy a esperar si es mi marido? Es el hombre que me acompaña hace 30 años”, dijo, al tiempo que se definió como “una mujer intachable” y aseguró que su comportamiento dentro del programa no merecía ningún reproche. “No tengo nada que solucionar. Él tiene que decidir lo que quiera, pero mi palabra es suficiente”, añadió.
García, por su parte, había reconocido ante Intrusos (América) que estaban “distanciados” y que iban a necesitar una charla cuando ella saliera.
El brindis en redes que confirmó la vuelta
Esa charla, al parecer, tuvo lugar. Prieto publicó la foto del brindis en el restaurante Viejo Patrón y la acompañó con una frase que no dejó dudas: “Vos y yo siempre”. En la imagen, García aparece con un buzo blanco y una sonrisa relajada; ella, con campera de cuero negra sobre remera blanca, levanta la copa en lo que parece una celebración íntima. La publicación llegó apenas días después de su salida del reality, con la pareja reunida y sin declaraciones públicas adicionales por parte de ninguno de los dos.
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La historia entre Mariela y el Turco García acumula más de tres décadas. A lo largo de ese tiempo atravesaron, según el propio exfutbolista, momentos muy difíciles: una paternidad extramatrimonial y años de lucha contra las adicciones que Mariela acompañó. “Con todo lo que hice yo, me bancó. Veintiocho años. Y encima con el tema de la droga”, reconoció García en Cortá por Lozano en junio, en uno de los pocos momentos en que bajó la guardia frente a las cámaras.
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