Agregar Infobae enGoogle

La reacción de Loli Bahía, la novia de Rosalía, a su despedida de Buenos Aires: “Menos fotitos”

La cantante catalana cerró sus días en el país con un carrete en sus redes sociales sobre su semana porteña

Rosalía se despidió de Buenos Aires con un carrete en redes sociales (Instagram)

Rosalía cerró su paso por Buenos Aires con cuatro shows en el Movistar Arena y una despedida que eligió hacer a su manera: un carrete en Instagram que mezcla imágenes del escenario con momentos de sus días libres por la ciudad. El posteo reunió en una misma secuencia a la artista sobre el escenario y a la persona que recorrió librerías, cenó en una cava de vinos y se tomó el subte entre función y función.

El carrete abre en blanco y negro, con una imagen que tiene algo de cuadro teatral. Rosalía sentada en el piso, micrófono en mano, mientras los bailarines con trajes negros y cuellos de volado blanco se inclinan hacia ella. Canta desde abajo, con las piernas cruzadas y las botas altas hasta la rodilla, rodeada de cuerpos que se organizan a su alrededor con una precisión que no deja nada al azar.

Esa misma estética de compañía se amplifica en la foto grupal con todo el elenco. Rosalía al centro, los bailarines apretados a su alrededor, todos con los mismos trajes negros y cuellos blancos, varios con tocados de plumas negras que se elevan por encima de las cabezas. El humo de fondo y el blanco y negro le dan al conjunto la densidad de un retrato de compañía teatral clásica: nadie sonríe, todos miran a cámara con la misma concentración.

PUBLICIDAD

Rosalía canta sentada en el escenario rodeada por sus bailarines durante uno de los conciertos en Argentina
La cantante española hizo cuatro shows en el Movistar Arena
La cantante aprovechó para degustar distintos postres
Rosalía aprovechó para recorrer librerías de la ciudad

El show trabajó con distintos registros visuales a lo largo de las noches. Una toma desde la platea muestra la arquitectura completa del escenario: una estructura escalonada de bloques sobre la que se distribuyen los bailarines en distintas posiciones, algunos de pie, otros recostados o arrodillados, con humo blanco que se expande a los costados y Rosalía en lo alto, recortada contra la luz. Otra imagen lleva el contraste al extremo: tan sobreexpuesta que casi borra los detalles, con ella de pie, vestida de blanco, un tocado largo de flecos que cae hasta el suelo y un gran foco circular que la envuelve por completo.

Hay también el gesto coreográfico de las manos con guantes blancos que le cubren el rostro desde atrás, una imagen que trabaja con la tensión entre lo que se muestra y lo que se oculta. Y la toma que la captura de espaldas al fotógrafo y de frente al público: vestido blanco con tutú, tocado de plumas, el brazo derecho en alto con una flor en la mano, y detrás el Movistar Arena repleto con miles de teléfonos encendidos en la oscuridad. Es la única foto del carrete que pone en escala real lo que significaron estas cuatro noches, confirmada por una vista general del recinto desde lo alto: el arena sin un lugar vacío, las pantallas gigantes encendidas y el escenario al fondo rodeado de músicos.

El carrete no se queda en un solo tono. Una escena a color muestra a Rosalía con un vestido corto rosa pálido y alas de plumas blancas en los hombros, rodeada de bailarines que agitan almohadas mientras ríen. La iluminación azul y el caos controlado de plumas y telas blancas le dan a esa imagen una ligereza que contrasta con la solemnidad de las tomas anteriores. Otra foto a color la muestra con un vestido de tul en tonos verde, blanco y naranja, con telas del mismo color desplegándose a su alrededor y una gran esfera naranja dominando el fondo oscuro. Son las dos imágenes más festivas del carrete y las que más se alejan del tono austero que predomina en el resto.

PUBLICIDAD

Con un vestido de encaje blanco, la cantante posó frente a una cava de vino
"Gracias Argentina", fue todo lo que escribió en el pie de foto
Durante su estadía en Buenos Aires, la cantante recorrió distintos restaurantes
Rosalía bailó en una rampa de cemento, preparándose para sus presentaciones

Fuera del escenario, el registro cambia por completo. Una de las fotos la muestra en lo que parece una librería porteña de barrio: estanterías hasta el techo, pilas de libros en el suelo, carteles en las paredes. En primer plano, unas manos con buzo azul cuentan un fajo de billetes de pesos argentinos, un detalle que habla de una visita sin protocolo ni producción.

Dos tomas en una rampa de estacionamiento suman otro registro callejero. En una, la figura se mueve con una falda de tul blanca y un buzo oscuro con estampado de calavera, el pelo negro suelto y el cuadro entero levemente borroso por la velocidad del gesto. En la otra, tomada desde abajo, el mismo conjunto aparece con más detalle: el buzo recortado a la altura de la cintura, un cinturón ancho de tachas plateadas que separa la tela del tul y el teléfono rosa en la mano extendida. El fondo es el techo bajo y las luces tenues de la rampa, sin ningún elemento de producción.

El restaurante aparece en tres imágenes seguidas: primero una bandeja de madera sobre mármol blanco con una docena de postres y helados en copas y vasitos, y luego dos fotos en la cava de vinos del mismo lugar, donde posa con un vestido largo de encaje blanco semitransparente, de frente y de espaldas, entre estanterías metálicas cargadas de botellas etiquetadas a mano.

Pollera de tul, remera manga larga negra y cinturón fueron los elegidos
Las cuatro fechas estuvieron completamente vendidas
La catalana tuvo como invitadas a Ángela Torres, Lali, La Joaqui y Taichu
La cantante Rosalía interpreta una canción en el escenario durante un concierto, iluminada por focos de luz cálida.

El carrete cierra con una foto en un pasillo. Rosalía con un buzo oversize oscuro, el pelo rizado suelto y una expresión de asombro genuino mirando hacia arriba, el teléfono rosa apretado contra la mejilla. Sin producción, sin escenario, sin bailarines. Y como caption del posteo, una frase breve: “Una vez más. G R A C I A S A R G E N T I N A”.

Ante tal cantidad de postales porteñas, Loli Bahía,la modelo francesa que es pareja de la cantante, no dejó de reaccionar a la publicación de su novia con un cariñoso reto: “Menos fotitos y más trabajar”. Lali Espósito, que estuvo como invitada en uno de los confesionarios, reaccionó con un corazón.