En una jornada soleada en Buenos Aires, Rosalía se dejó ver en un reconocido restaurante de Palermo para almorzar junto a su entorno más cercano. La cantante catalana eligió la intimidad del mediodía porteño, acompañada por su pareja, la modelo Loli Bahía, su hermana Pili y su sobrino Genís, en una de las pocas salidas públicas que realizó durante su estadía en la capital argentina.
La presencia de Rosalía en Buenos Aires responde a la serie de conciertos programados en la ciudad, donde la artista lleva días instalada para ofrecer su espectáculo a miles de seguidores. Tras la reciente polémica que la rodeó en medio del Mundial, la recepción argentina contrastó con muestras de afecto, admiración y una calidez evidente tanto en los escenarios como en las calles. El fin de semana pasado, la artista ofreció dos de los shows más esperados y todavía restan dos fechas en su agenda, previstas para este martes y jueves, antes de despedirse del país.
A diferencia de otros músicos internacionales que aprovechan su paso por Buenos Aires para realizar actividades turísticas, Rosalía optó por un perfil más bajo en cuanto a recorridos urbanos. Su presencia se limitó a compromisos profesionales y, como excepción, algunas salidas contadas en compañía de sus allegados. Dentro de este marco, el almuerzo en Palermo cobró relevancia por la naturalidad y cercanía que mostró con su familia y pareja, lejos de los flashes de eventos oficiales.
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Al finalizar la comida, un grupo de seguidores esperaba fuera del local. Rosalía se acercó con gestos amables, saludando a quienes se le aproximaron, deteniéndose para firmar autógrafos y posar para fotos con quienes lograron acercarse. La actitud de la cantante fue cordial y respetuosa, consolidando la buena sintonía que mantiene con el público argentino.
Cabe recordar que la gira de Rosalía en el país se inscribe en una etapa de gran intensidad artística. Desde su arribo, la cantante se enfocó en sus presentaciones, que constituyen el eje de su paso por Buenos Aires.
En cada show, la artista dedicó palabras al público que colmó el recinto, generando momentos de emoción colectiva. La inclusión de artistas argentinas como Ángela Torres y Lali Espósito reforzó el lazo entre la escena musical local y la catalana. La respuesta del público se tradujo en ovaciones y un clima festivo que acompañó cada función.
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La intérprete se expresó durante sus conciertos sobre el cariño que siente por la audiencia argentina y la energía única que percibe en sus presentaciones en el país. En especial, el primer día pidió disculpas a todos los presentes por haber reposteado un comentario en contra de Argentina cuando fue la final de la Copa del Mundo.
El equipo que rodea a Rosalía durante la gira está integrado por personas de absoluta confianza. Entre ellas destaca su hermana Pili, quien ejerce de estilista y acompaña a la artista en numerosos eventos y viajes. El vínculo entre ambas es visible tanto en lo profesional como en lo personal, y se refleja en la dinámica familiar que se pudo observar durante el almuerzo en Palermo.
Junto a Pili, otra figura central es Albert Cusell, amigo cercano y colaborador en tareas de producción y casting. Su rol abarca también la participación en algunos proyectos empresariales de la artista, lo que refuerza la idea de un entorno profesional gestionado por personas de confianza y larga trayectoria junto a Rosalía.
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La presencia de Genís, sobrino de la cantante e hijo de Pili, es uno de los aspectos más llamativos de esta visita. El joven, que lleva una vida reservada lejos de la exposición mediática, viajó con la familia y fue visto con una camiseta de Málaga durante la salida al restaurante. La relación entre Rosalía y su sobrino tiene un significado especial, reflejado incluso en la discografía de la artista.
El vínculo con Genís adquirió visibilidad a raíz de la canción G3 N15, incluida en el disco Motomami. En esa balada, Rosalía expresa la añoranza por su sobrino y revela detalles personales acerca de la distancia y el paso del tiempo durante su etapa de giras. La letra alude a los años sin verlo, a los intereses del niño y a la relación afectiva que los une, proporcionando una de las escasas ventanas a la intimidad de la artista.
La vida profesional de Rosalía continúa en un ritmo intenso, con giras internacionales y proyectos que la mantienen lejos de casa. A pesar de la exposición y el éxito, la cantante mantiene una postura firme respecto a la protección de su familia y la gestión de su vida privada, como queda demostrado en su estadía en Buenos Aires.
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