Entre accidentados días y hermosos paseos por Barcelona, Sofía Sola disfruta al 100% de nueva vida en España. Sin embargo, más allá de la emoción que genera rehacer su vida en Europa, la joven no oculta el dolor que atraviesa por sentirse lejos de casa. En ese marco, la hija de Maru Botana eligió conocer nuevas personas. Así fue como la modelo compartió con sus seguidores los preparativos para su salida con un catalán.
“Venimos con días medio heavys”, comenzó diciendo la influencer en su cuenta de TikTok respecto a las altas temperaturas del verano europeo. Luego, Sola se refirió al joven que conoció: “Ayer conocí a un catalán y me acaba de poner: “te busco”. Y vamos en moto a Tibidabo. Un ratito igual, es tipo de siete a diez. Estoy acá en el local que he venido a trabajar y yo vengo a trabajar así, porque hace tanto calor, pero también genera un olor en la ropa de comida y yo tipo: “Che, hombre, voy a tener olor a comida”. Me voy a preparar aquí con ustedes y me voy a vivir mi aventura con el catalán”.
Después de contar sus planes, y su emoción por su salida, la joven reflexionó sobre sus días en Barcelona: “La verdad que últimamente estuve extrañando muchísimo Buenos Aires. Me di cuenta que vivir con nuevas personas y hoy en día vivir sola, no tener casi planes, me está pegando mentalmente. Después la sensación de no tener descanso, no tener refugio en ningún lado, eso me está pegando muy heavy. ¿Estoy bien? Sí. ¿Me quiero ir? No, solo que extraño. Me di cuenta que estaba perdiendo mi lado aventurero. Yo soy una chica reaventurera en cuanto más planes randoms, por no decir hombres, pero sí, como que digo que sea todo con cualquiera”.
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Continuando con su relato, Sofía volvió a referirse al joven que iba a conocer: “Y cuando me propuso esto, que lo conozco porque es amigo de una amiga de acá, que ya está viviendo acá, entonces como que no es que me mandé tampoco al chori. Además me deja en mi casa tipo diez, y solo me va a mostrar las vistas desde Tibidabo de Barcelona. Estoy contenta, medio estresada con toda mi vida, porque la verdad que hay mucho trabajo, pero es importante mantener la persona que sos, estas cosas que me fui dando cuenta que necesito de mí para ser feliz, como irme en moto a Tibidabo con un catalán”.
Barcelona representa para Sofía Solá, hija de Maru Botana, un escenario de descubrimiento personal y autonomía. A casi un mes de haber dejado Buenos Aires, la joven inició su vida en la ciudad condal con expectativas propias y el deseo de reinventar su rutina lejos del entorno familiar. Desde su llegada, compartió en redes sociales fragmentos de su nueva cotidianidad, con imágenes que reflejan emociones y momentos de adaptación.
La rutina en Barcelona fue tomando forma a medida que Sofía recorría sus calles. En sus publicaciones aparecen gestos y detalles personales: café en mano, mirada directa a la cámara, prendas sencillas, una campera rosa o collares dorados que se repiten en varias fotos. En uno de sus posteos se presenta con humor: “Sofía Solá solo se saca selfies”.
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Algunas imágenes la muestran sentada en la vereda, taza en mano, bajo el sol, con una persiana grafiteada de fondo; en otras, aparece en la ducha, el cabello cubierto de espuma, los ojos claros en primer plano, o luciendo una cadena que repite en diferentes retratos. La cámara también registra escenas cotidianas: una mesa de patio con uvas verdes, café, flores secas, botella blanca y pies descalzos en ojotas negras. Los escenarios varían entre terrazas, bares y balcones, pero el hilo conductor es la búsqueda de instantes simples que definen la experiencia de vivir lejos de casa.
El recorrido incluye el frente de un hostal que lleva su apellido y selfies viajeras desde el tren, con paisajes verdes y cielos despejados de fondo. Sofía también muestra su espacio de trabajo: computadora sobre una mesa de bar, taza lista, short de jean y remera azul, preparándose para una jornada de teletrabajo. No faltan las imágenes espontáneas, con gestos relajados, lengua afuera o stickers en el rostro, siempre con una naturalidad alejada de las poses forzadas. En otras fotos, revela aspectos más íntimos: cicatrices en el brazo, la piel brillante tras la ducha y las pulseras doradas que la acompañan.
Barcelona se convierte así en el telón de fondo de una rutina que combina salidas al mercado, cafés al sol y pequeños rituales urbanos. Cada publicación revela parte de su proceso de adaptación y una mezcla de emociones: entusiasmo, cansancio, curiosidad y nostalgia por quienes quedaron en Argentina. El barrio, los objetos cotidianos y las calles marcan esta nueva etapa, en la que cada detalle cobra valor.
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En medio de esta rutina, Sofía vivió un episodio que la impactó. Hace menos de un mes, sufrió un accidente mientras circulaba en una bicicleta de alquiler: una moto la atropelló. Relató la experiencia en TikTok, donde expresó la sensación de soledad tras el incidente: “Seguí caminando y quería contarle a alguien lo que me había pasado. Y no podés. En el fondo, nadie sabe lo que le pasa al otro. Y a mí recién me habían atropellado, sola”. La policía intervino rápidamente, las heridas físicas resultaron leves y el único malestar persistente fue una tensión muscular. Se ocupó sola de buscar calmantes y cremas en la farmacia.
Más allá del dolor físico, lo que más la afectó fue la sensación de vulnerabilidad. “Creo que fue la primera vez en todo este viaje en la que realmente sentí un nivel de susto, soledad y de necesito a mi madre”, reconoció. A pesar del impacto, Sofía continúa apostando por su experiencia en Barcelona y elige mostrar tanto los momentos felices como los desafíos de la independencia. Su álbum de selfies y postales cotidianas retrata la conquista de la autonomía, celebrada en cada pequeño logro, en cada café solitario y en cada paso que la acerca a sentirse parte de una ciudad que empieza a convertirse en hogar.