La noche del estreno de Drácula II: Resurrección, la nueva obra inmersiva de Pepe Cibrián Campoy, marcó un quiebre en el universo de la farándula local: Adabel Guerrero y Rodrigo Alenaz se mostraron juntos por primera vez, a menos de dos meses de la confirmación de la separación de la bailarina con Martín Lamela, padre de su hija. Las cámaras y los flashes sellaron el momento, que representó la primera aparición pública de la pareja y puso fin a semanas de rumores sobre el presente sentimental de la artista.
Hasta esa noche, los encuentros de Adabel y Rodrigo habían permanecido en la esfera privada, lejos de la exposición. Sin embargo, su presencia conjunta en el estreno los instaló en el centro de la atención mediática, despertando el interés sobre los detalles de la nueva etapa en la vida de la bailarina.
La llegada de la pareja no pasó inadvertida. Ambos fueron interceptados por reporteros dando lugar a un intercambio en el que sobresalió el bajo perfil de Alenaz, quien mostró incomodidad ante la exposición. “Estamos viendo el espectáculo”, respondió ante la primera consulta, evitando definiciones y mostrando cautela frente a la insistencia sobre el vínculo amoroso con Adabel.
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En ese contexto, la prensa indagó sobre la posibilidad de que la relación se hubiera gestado gracias a la intervención de la bailarina Valeria Archimó, a lo que Alenaz se limitó a responder: “Vale es una amiga”. Cuando le preguntaron si podía confirmar oficialmente el noviazgo, el empresario fue categórico: “No, no”.
Adabel, por su parte, también fue abordada tras el evento. Ante la consulta sobre la reacción de Rodrigo a la presencia de los medios, dejó en claro su postura sobre la exposición de su pareja: “Igual no está bueno que lo vayan a agarrar a él. Porque en todo caso las notas me las tienen que hacer a mí, no a él”. Esta declaración evidenció su intención de resguardar a Alenaz de la presión mediática habitual en el ambiente del espectáculo.
En sus declaraciones, Adabel enfatizó que la relación con Rodrigo se inició después de la ruptura con Lamela. Negó de forma contundente la existencia de vínculos paralelos y explicó que el acercamiento se dio gracias a amistades en común. El propio Alenaz reforzó esta versión durante el encuentro con la prensa, señalando que la conexión se gestó en ese entorno y que “simplemente” se fueron conociendo con naturalidad.
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Ante la insistencia de los periodistas sobre el inicio de la relación y si existió algún solapamiento con el vínculo anterior, Adabel reiteró que todo comenzó cuando ya estaba separada de Lamela. En la misma línea, Rodrigo evitó precisar fechas y sostuvo que la relación se fue desarrollando sin mayores sobresaltos ni planes premeditados.
En relación a la convivencia, ella aclaró que la mudanza definitiva a la Ciudad de Buenos Aires está prevista para cuando su hija Lola finalice el ciclo escolar, momento en el que buscará un nuevo colegio para la niña.
La bailarina también desestimó cualquier tipo de conflicto o celos por parte de Rodrigo respecto a la convivencia temporal con Lamela. Cuando se le preguntó si esa situación podía incomodar a Alenaz, fue tajante: “No, cero”.
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Lejos de las luces del espectáculo, Rodrigo Alenaz dirige una empresa de motores para karting y organiza competencias para pilotos profesionales. Durante el diálogo con los medios, dejó en claro que la exposición mediática no es algo habitual para él y que prefiere mantenerse ajeno a las cámaras.
A pesar de su bajo perfil, Rodrigo acompañó a Adabel en el estreno y se mostró dispuesto a responder algunas preguntas, aunque sin ahondar en detalles sobre su historia personal. Al referirse a la relación, eligió no ponerle etiquetas y evitó definir el vínculo como un noviazgo oficial, una postura que Adabel compartió al afirmar: “Estamos conociéndonos. Novios es un título que lo dice el tiempo también, ¿no?”.
Tanto Adabel como Rodrigo coincidieron en que lo que más valoran el uno del otro es la integridad y la calidad humana. Consultados sobre qué los atrae mutuamente, ambos destacaron: “Todo”, sin entrar en especificaciones.
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La separación de Martín Lamela implicó una serie de ajustes en la vida cotidiana de Adabel. Actualmente, la artista reside junto a su hija Lola en la misma casa que compartía con Lamela, aunque el proceso de mudanza ya está en marcha. Según relató, la decisión de permanecer en ese domicilio hasta la finalización del ciclo lectivo responde a la prioridad de no alterar la rutina escolar de la niña.
Consultada sobre cómo impacta esta nueva etapa en su relación con Rodrigo Alenaz, Adabel fue clara al afirmar que no existen inconvenientes ni tensiones derivadas de la situación familiar actual. La artista subrayó que Rodrigo no es celoso y que la convivencia temporal con Lamela no representa un problema para él.
En cuanto a su vínculo con Alenaz, recalcó que ambos se encuentran en pleno proceso de conocerse y que las definiciones quedarán en manos del tiempo. La noche del estreno, ambos optaron por llegar y retirarse separados, aunque compartieron el espectáculo, dejando en claro que priorizan preservar su intimidad y evitar, en lo posible, la exposición excesiva frente a la prensa.
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