El viernes por la noche, un video publicado en TikTok se volvió viral en pocas horas. Mimi, fan de Peter Lanzani desde la época de Casi Ángeles, se cruzó con el actor en el local de uñas y pestañas que tiene junto a su madre Sofía en el partido de Avellaneda y no pudo contener el llanto. La escena, grabada por Sofía, recorrió las redes con un pie de foto que lo resumía todo: “De chiquita que sueña con verlo, se le cumplió el sueño. Peter Lanzani en nuestro localcito”.
La historia, sin embargo, arrancó dos meses antes. Un productor de cine se acercó al local para alquilarlo junto a otros comercios de la zona: estaban ambientando el set de una película y necesitaban locaciones del barrio. Sofía y Mimi aceptaron sin dudar, pero sin imaginar lo que se venía. “Pensamos que era una peli random, algo que no íbamos a conocer”, contó Sofía en el segundo TikTok que publicaron para explicar la historia completa. No esperaban famosos. No esperaban nada en particular.
La noche anterior al rodaje, todo cambió. Mimi llegó con la novedad: Peter Lanzani estaría al día siguiente filmando en la puerta del local. La reacción de Sofía fue inmediata. “Yo dije: ‘Yo voy temprano’”, contó entre risas. Al día siguiente abrió el local a las 7 de la mañana, una hora antes de que el actor llegara al set.
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Cuando Lanzani apareció, saludó a todo el equipo de producción con naturalidad. Mimi lo miraba desde adentro sin animarse a moverse. “No lo quería ir a molestar ni a decirle nada”, explicó. Pero él se dio cuenta de que lo estaba mirando. Al pasar por la puerta del local, se detuvo y la saludó: “Hola, ¿qué tal?”. La reacción de Mimi fue instantánea: se largó a llorar y se fue para atrás del local. “Me quedé en shock”, reconoció.
Sofía entró y la encontró llorando con dos chicas del equipo que habían entrado a consolarla. El primer pensamiento fue el peor: “Pensé que le habían robado, que le había pasado algo”. Cuando Mimi le explicó que había visto a Lanzani, la situación tomó otro cariz. El equipo de filmación, que ya sabía de la fan del local, la trataba con cariño: “Todos me sonreían, me preguntaban: ‘¿Y ya vino? ¿Y ya lo viste?’”, recordó Mimi.
Con la foto todavía sin conseguir, Sofía tomó cartas en el asunto. Le escribió al productor con quien había acordado el alquiler del local, le explicó que no querían molestar a nadie y le pidió que, si era posible, gestionara una foto. Como argumento, le mandó el video de Mimi llorando. “Él me dijo: ‘Mirá, no te puedo prometer nada, pero vamos a ver’”, contó Sofía.
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Mientras tanto, Mimi seguía los movimientos de Lanzani desde la cortina del local. Lo vio sentado tomando mate con su equipo de seguridad. Lo vio pararse y caminar hacia el local. “Escucho que entra y digo: ‘Esa voz yo la conozco’”, recordó. Lanzani cruzó la puerta y dijo: “Buenas, me dijeron que hay una fan de Casi Ángeles”. Mimi salió corriendo. Las dos se largaron a llorar.
No saben con certeza qué fue lo que terminó de convencerlo: si el mensaje que Sofía le mandó al productor, el video del llanto, o las chicas del equipo que entraron a consolar a Mimi y seguramente comentaron la situación. “Un amor, es una hermosa persona”, resumió Sofía. La foto quedó como prueba: Peter y Mimi juntos adentro del local, los dos sonriendo.
Mimi es fan del actor desde Casi Ángeles, serie que no es de su generación pero que vio completa más de una vez. “Entrás al cuarto y ella está viendo Casi Ángeles“, contó Sofía. “Me la vi como diez veces”, confirmó Mimi. Nunca había podido verlo en el Gran Rex ni conocerlo en persona. Hasta ese jueves a las 8 de la mañana en Avellaneda.
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