Brisa Ardohain festejó sus 24 años rodeada de familia y amigos en una noche que combinó risas, torta con sorpresa y el calor de los seres queridos. La sobrina y ahijada de Carolina “Pampita” Ardohain reunió a su círculo más íntimo en un bar, donde cada detalle de la celebración habló de su personalidad y de los vínculos que la rodean.
La joven estudiante de psicología compartió en sus stories de Instagram una serie de imágenes, en las que estaba Pampita, que dejaron ver el clima de la noche. Entre abrazos, brindis y música, la velada se extendió con un ritmo propio de quien sabe celebrar sin estridencias. El ambiente fue íntimo pero festivo, con la mesa llena de afectos y una torta que se robó todas las miradas.
Fue justamente ese postre el que generó más comentarios. Previo a la celebración con su familia, las amigas de Brisa eligieron un brownie con dulce de leche y crema, decorado con galletas Oreo, pero la verdadera sorpresa estaba en la decoración: impresiones con las caras de Lionel Messi, Julián Álvarez y María Becerra, junto con algunos memes que arrancaron carcajadas. Un guiño divertido que habló tanto del humor de las amigas como de los gustos de la cumpleañera. En las fotos que circularon, Brisa aparece sonriente junto a la torta, con el sweater off-shoulder en tono crema que eligió para la noche.
PUBLICIDAD
El look de la joven también tuvo su cuota de atención. Para la ocasión, Brisa Ardohain apostó por un estilo comfy chic: pantalón de jean con pequeñas aperturas al frente, sweater off-shoulder de mangas largas en tono crema, gargantillas plateadas y el cabello suelto. Una propuesta sin pretensiones que le quedó a medida.
Entre los saludos que recibió a través de las redes, el de Pampita fue el que más circuló. La modelo y conductora publicó en sus stories un collage de fotos que repasó distintos momentos compartidos: imágenes junto a sus hijos, una foto alzando a Brisa de bebé y postales en familia. “Feliz cumpleaños, te adoramos”, escribió la conductora junto al collage, con la sencillez de quien no necesita más palabras para decir lo que siente.
El padre de Brisa, Leandro Ardohain, eligió otro registro para el saludo. Publicó una postal íntima en la que su hija aparece junto a Anita García Moritán, armando un árbol de Navidad. Una imagen cotidiana que habló de la cercanía entre las dos familias y de la naturalidad con la que conviven.
PUBLICIDAD
Las imágenes que compartió Leonardo en sus stories mostraron otra escena de la celebración: toda la familia reunida alrededor de la torta, con velas y bengalas encendidas, aplausos y la cumpleañera en el centro de la mesa. “Feliz de acompañarte”, escribió junto al video, donde se ve a chicos y grandes apretados en un mismo abrazo de celebración.
Hace pocos días, la joven escribió en redes sociales una carta a su prima, Blanca Vicuña, el día en el que cumpliría 20 años. “Si la vida fuese justa y el destino no nos hubiera atravesado con tu partida, estaríamos festejando tu cumpleaños número 20. ¡VEINTE! 20 años de tu nacimiento. Ya son más años de ausencia que los breves que pudimos disfrutar de tu luz, tu risa y tu amo”, abrió.
“Cada año duele un poco menos. La compañía y el día a día calman la incertidumbre y las miles de preguntas sin respuestas”, continuó. Y agregó: “A veces me gusta imaginar que haríamos si estuviéramos juntas acá, viendo cómo comparten nuestros hermanos, suelo pensar en las cosas que haríamos nosotras dos, qué planes hubiésemos hecho y qué gustos compartiríamos”.
PUBLICIDAD
“Tu ausencia nos atravesó pero también nos unió y cada rato compartido me llena el corazón de amor y de vos”, escribe. Ver a Blanca reflejada en sus hermanos es, para Brisa, “el regalo más preciado” que su prima les dejó.
“Siempre sueño con nuestro reencuentro, en volver a escuchar tu risa tan contagiosa y en los abrazos eternos que nos dábamos en cada viaje”, escribe Brisa. Y en los objetos: los juguetes que Blanca le prestaba y que hoy comparte con Anita, su hermana menor, para tenerla presente. “Te espero siempre para andar un rato más en patines y jugar a las Barbies”, promete al final, con la naturalidad de quien no habla de un recuerdo sino de un plan pendiente. La carta cierra con una declaración que no necesita adornos: “Te amo con el alma Blanca”.