En el ciclo de Darío Barassi, las emisiones suelen estar marcadas por situaciones imprevistas y momentos de humor, desde accidentes en vivo hasta confesiones personales del conductor. Dentro de este clima distendido, este miércoles, el conductor volvió a compartir detalles de su vida privada al hablar sobre su hogar y el elevado costo que implica mantenerlo.
Durante una reciente emisión de Ahora Caigo (Eltrece), Barassi interactuó con Matías, un participante de 40 años que vive en Moreno junto a su pareja y su perro Bruno. Al consultarle sobre su oficio, Matías explicó que trabaja como carpintero especializado en pisos de madera. Esto dio pie a que el conductor confesara su afinidad por este material, aunque también remarcó la exigencia que implica su cuidado.
“Es un producto que amo, pero demanda mucho mantenimiento”, reconoció Barassi. Explicó que su casa está construida en gran parte con madera, lo que lo obliga a encarar trabajos de barnizado cada año. “Tengo que pagar para que lo hagan. Y cuesta”, resumió sobre el gasto que representa este hábito.
Otra de las situaciones inesperadas que vivió Barassi en su programa sucedió semanas atrás, a finales de marzo, cuando , el conductor sorprendió al abrir una vez más las puertas de su intimidad y compartir cómo su esposa lo asistió en un momento incómodo.
Barassi relató al aire que, tras aparecerle un grano en una zona íntima, no dudó en hablarlo con naturalidad y humor. Contó que su esposa, Luli Gómez Centurión, fue quien lo ayudó a resolver el inconveniente: “Muy generosa, mi mujer procedió a hacer la extirpación del objeto. Pobre, la verdad. Igual yo tengo muy buena cola”, comentó, dejando en claro el área afectada. Además, sumó una broma sobre el vello corporal: “Y aparte, con los pelos me escribí Luli”.
El conductor acostumbra llevar anécdotas personales y temas poco habituales a la pantalla. Días atrás, durante una charla con un participante que se depilaba las cejas, Barassi abordó el tema de la depilación y preguntó con naturalidad por otros métodos de cuidado. Aprovechó para contar que él mismo recurre a profesionales para depilarse en la zona de la cola y realiza depilación definitiva en la espalda. Aunque admitió cierta incomodidad, el conductor utilizó el humor para distender el ambiente y provocar risas en el estudio.
Barassi también trata asuntos médicos y de salud en tono despreocupado. En una emisión reciente, interrumpió a un concursante que sacaba algo del bolsillo y, con ironía, bromeó: “Pensé que iba a sacar un arma”. Luego expresó en tono reflexivo: “¿Vos sabés que siento que voy a morir así con un disparo en el programa? La gran Joker”. Tras abrazar al participante, le deseó suerte en el juego.
En otro episodio, luego de hablar con una concursante cuyo esposo trabaja en el sector funerario, el conductor abordó el tema del velorio. Le pidió a su compañera Luli Latorre: “No dejes que me lleven en una bolsa. Te lo pido, por favor”. Y agregó: “Que la gente me llore a los gritos, que me vea ahí muerto y que me toque. No en una bolsa. Maquíllenme un poco, traje que me adelgace y sáquenme pelos del pecho, no quiero que la gente diga que era peludo”.
El humor de Barassi también aparece cuando relata cuestiones de salud. En marzo, contó a sus seguidores que recibió atención médica en el sanatorio Mater Dei debido a un dolor intenso en el ciático y debió someterse a un bloqueo. Mientras aclaraba que no se trataba de nada grave, explicó: “Me hacen un bloqueo ahí en el ciático. Los que están viendo el programa se van dando cuenta que estoy rengo... Tuve un golpe fuerte ahí en la cola... y se me desajustó el ciático, así que bueno, tuvimos que hacer un bloqueo ahora”. Agradeció al personal del centro sanitario.
Apenas finalizó la intervención médica, Barassi compartió una situación inesperada ocurrida en su camarín. Relató que, tras terminar el programa, se quedó en ropa interior y remera, fue al baño y se entretuvo con el celular. La escena se volvió incómoda cuando una empleada de limpieza ingresó en ese momento y ambos quedaron sorprendidos sin reaccionar durante varios minutos.
A través de anécdotas que incluyen bromas sobre la muerte, relatos de salud y situaciones embarazosas fuera de cámara, Barassi fortalece su vínculo con el público, manteniendo siempre un tono autocrítico y humorístico, incluso al tratar temas delicados.