Un nuevo cruce sacudió al mundo del espectáculo y volvió a poner en el centro de la escena a Marcela Tauro y Matilda Blanco, dos figuras acostumbradas a opinar sin filtro. Esta vez, el conflicto escaló a partir de un comentario aparentemente menor que derivó en una fuerte discusión privada que terminó expuesta públicamente y con ambas protagonistas dando su versión de los hechos.
Todo comenzó cuando en el entorno de LAM (América TV) se hicieron comentarios sobre la pareja de Marcela Tauro. Fue Matilda Blanco quien opinó sobre el look del novio de la periodista, haciendo foco en un detalle puntual: la camisa abierta. Lejos de quedar en una simple observación de moda, el comentario generó una reacción inmediata en Tauro, quien, al enterarse —según contó— por terceros, decidió escribirle directamente a Blanco.
“Me agarró la ariana, soy impulsiva”, reconoció Tauro al ser consultada por el episodio, dejando en claro que su reacción fue en caliente. “No lo vi, me llamó una amiga y me dijo que me estaba matando. Entonces le escribí”, explicó, en referencia a los mensajes que luego se viralizaron. El tono de ese intercambio fue lo que terminó de encender la polémica: frases duras, críticas personales y un ida y vuelta que rápidamente trascendió el ámbito privado.
Sin embargo, con el paso de las horas, la periodista adoptó una postura más reflexiva y no dudó en bajar el tono. “Ahora me arrepentí”, admitió, aunque también dejó en claro que en el momento sostuvo cada una de sus palabras. “Cuando te metés con alguien mío, lo voy a defender a muerte”, afirmó, marcando una línea clara entre lo que considera parte del juego mediático y lo que involucra a su entorno personal.
En ese sentido, Tauro diferenció su rol dentro del medio de la exposición de su pareja. “Conmigo que se agarren no hay problema, yo trabajo de esto. Pero la gente que yo quiero, no”, remarcó, dejando en evidencia que el detonante del enojo fue justamente la mención a su novio.
Otro de los puntos que generó controversia fue la filtración de los mensajes privados. La periodista cuestionó lo que consideró una falta de códigos, aunque evitó apuntar directamente contra el equipo del programa. “Poco código. Yo cuando me escriben no muestro”, sostuvo, diferenciando su forma de manejarse en este tipo de situaciones.
Por su parte, Matilda Blanco no se quedó callada y también respondió desde su lugar, fiel a su estilo frontal. Lejos de victimizarse, relativizó el conflicto y hasta ironizó sobre algunos de los temas que se pusieron sobre la mesa. “Yo no salí con Matías, fue un touch and go de tres días”, aclaró entre risas, en relación a una de las chicanas que le habría lanzado Tauro en el chat, sobre Matías Alé.
Además, la asesora de imagen redobló la apuesta al referirse al origen del conflicto. “Yo no hablé de su pelo, pero ya que estamos, le digo que se lo corte un poquito”, lanzó, en tono irónico, manteniendo el perfil picante que la caracteriza. También explicó por qué decidió no responderle directamente a Tauro: “No suelo contestar pavadas”, afirmó, dejando en claro que eligió no engancharse en la discusión privada.
El intercambio dejó en evidencia dos formas distintas de encarar el conflicto: por un lado, la reacción impulsiva de Tauro, quien luego reconoció su error pero justificó su accionar desde lo emocional; por el otro, la postura más irónica de Blanco, que prefirió responder públicamente sin profundizar en el enfrentamiento directo.
En medio de la polémica, también surgieron versiones sobre cómo se enteró Tauro de los comentarios. Según deslizó la periodista, una mujer del medio habría sido quien le “llenó la cabeza”, aunque evitó dar nombres. Este detalle sumó un nuevo condimento al escándalo, alimentando las especulaciones sobre posibles internas dentro del ambiente.