Calu Rivero celebró su cumpleaños número 39 en Brasil y eligió compartir con sus seguidores no solo imágenes de la celebración, sino también una profunda reflexión sobre el momento vital que atraviesa. La actriz y modelo, fiel a su estilo, alternó entre el disfrute familiar, el relax y la naturaleza, y dejó en claro que este nuevo año la encuentra conectada con la gratitud, la alegría y el deseo de plenitud.
En el primer posteo de la jornada, Calu escribió: “Ayer cumplí años y hay algo en mí que sonríe. No es un número, es un pulso que celebra. Algo volvió y no sé explicarlo mejor, como el swell que ya venía sintiendo antes de romper. Casi siempre me repito remember to remember: que el mar está, la luna está, el sol, las estrellas. Todo está acá. Siempre estuvo. A los 20 me decía ‘tiempo al tiempo’. Hoy me digo que ahora es todo. No hay tiempo para dudar”.
Y siguió: “Me siento viva. Viva de verdad. Agradecida visceral, con ganas de todo y entendiendo, también, que todo ya lo tengo. Cumplí en resurrección y no lo sentí casual, pues elijo creer. Es como si esa energía que venía sintiendo lejos, ese swell, hoy me tocara. Y la recibo así: con los pies en la tierra, el cuerpo despierto, sin pedir más pero queriendo todo. Siento el eje, acá en la panza. Y una alegría que sube, sube, sube. No la freno. Renazco un poco, acá, ahora, siempre. Ashe”.
El festejo tuvo distintos escenarios y registros. En una de las fotos más luminosas se la ve en la playa de Brasil, caminando por la arena con el morro de fondo, luciendo bikini y lentes de sol, con el cabello suelto y el cuerpo relajado. Las imágenes, tanto en color como en blanco y negro, transmiten frescura, vitalidad y el placer de estar conectada con el mar y la naturaleza.
La celebración incluyó momentos familiares y de ternura, como las postales abrazando a Tao, su hijo, rodeada de globos rojos, la torta de cumpleaños con velas encendidas en primer plano y la atmósfera cálida de un living decorado para la ocasión. En otras fotos, la actriz de Dulce Amor aparece organizando los globos junto a Tao y Bee, sus dos hijos con Aíto de la Rúa, reforzando el clima de juego y la alegría compartida.
El álbum de cumpleaños también sumó imágenes de autocuidado y relax: la actriz disfrutó de una sesión de spa, con burbujas, masajes y momentos de descanso envuelta en una manta, en un ambiente de tonos suaves y luz tenue. “El mejor regalo que me hice”, escribió junto a las imágenes, subrayando la importancia del bienestar personal y el amor propio.
En el posteo del festejo, la actriz decidió resumir el espíritu de la jornada: “Nada me hace sentir más niña, potencia viva, feliz cumpleaños para mí”.
El cumpleaños 39 de Calu Rivero fue una celebración íntima y expansiva, en sintonía con el entorno natural de Brasil, el afecto de la familia y la búsqueda de autenticidad y gratitud que la actriz elige priorizar en esta etapa de su vida.