Natalie Weber volvió a mostrar el costado más descontracturado de su vida familiar con una serie de historias que compartió en sus redes sociales y que rápidamente generaron risas entre sus seguidores. Desde el asiento del auto y utilizando un llamativo filtro que exageraba sus ojos y labios, la modelo lanzó una frase que no pasó desapercibida: “Cupertino viendo cómo todos le agradecemos y la que pagó las maestras particulares fui yo”, escribió, en clara alusión al esfuerzo detrás del logro académico de su hija.
La mención no fue casual. Se trata de San José de Cupertino, un santo italiano del siglo XVII que es considerado el patrono de los estudiantes y de quienes rinden exámenes. Según la tradición católica, pese a haber tenido dificultades académicas, logró ordenarse sacerdote y se le atribuyen episodios místicos, como levitaciones durante estados de éxtasis religioso. Con el paso del tiempo, su figura quedó asociada a los estudiantes que piden ayuda para aprobar materias difíciles o superar instancias académicas complejas. Por eso, cada vez que alguien “zafa” de un examen o logra pasar una prueba complicada, suele invocarse en tono humorístico a San Cupertino.
En ese contexto, la frase de Weber fue una ironía: mientras muchos agradecen al santo por el aprobado, ella recordó, entre risas, quién fue la que pagó las clases particulares. Minutos después, la escena tuvo segunda parte. Weber grabó a su hija Mía cuando entraba al auto con el uniforme puesto y un bolso en sus manos. Con orgullo, la felicitó por haber aprobado una de las materias que había rendido. “Muy bien, felicitaciones”, se la escucha decir mientras la enfoca. Sin embargo, el comentario que terminó de coronar el momento llegó segundos después, cuando notó un detalle en el look de la adolescente: “Y encima maquilladísima”, lanzó entre risas.
Recientemente, mientras realizaba una dinámica de preguntas y respuestas en sus redes, un usuario quiso saber si ella y su esposo, Mauro Zárate, tenían planes de buscar otro hijo. Weber acompañó su respuesta con una foto en blanco y negro donde se la ve riendo, abrazada a su hijo Rocco y sosteniendo a un bebé en brazos. Lejos de dar una respuesta solemne, Natalie optó por una frase que sus seguidores leyeron como divertida, pero también reveladora: “MZ quiere. Niño amor quiere. China quiere”. Con esas palabras señaló que tanto su marido como sus hijos presionan, cada uno a su manera, para ampliar la familia, mientras que ella dejó entrever que no está tan convencida de repetir la experiencia en el corto plazo.
Pero lo que realmente disparó la conversación en redes sociales fue la siguiente pregunta. Una seguidora le escribió directamente: “¿Sos team Wanda / China? ¿O pensás que están todos locos?”. Lejos de esquivar el tema, Weber decidió contestar con un texto largo y detallado, donde dejó claro que no elige bandos y que su opinión se construye solo en función de la información que se hace pública. “No soy team de nadie. Analizo las situaciones que ellos mismos se encargan de filtrar”, comenzó.
A partir de allí, desarrolló una reflexión que sorprendió por la profundidad y por la falta de complacencia hacia cualquiera de las partes involucradas. En relación a la China Suárez, fue directa: “Nunca hablé con ninguna. Simplemente si alguien repite patrón de casados en todas sus relaciones, probablemente no sienta tanta empatía por esa persona. Ya sabemos que el culpable es el casado también”. Sin embargo, su crítica no se detuvo en la figura de la China. “Del otro lado tampoco hicieron bien las cosas porque también se filtraron infidelidades con un colega del marido. Era casado”, agregó.
Ante el revuelo que generó su respuesta, la modelo fue aún más precisa para evitar cualquier malentendido. “La gente cree que soy amiga de Wanda, y no. No la conozco. Analizo y opino de lo que veo. Eso no significa que tenga la verdad absoluta. Probablemente yo no vea algunas cosas”, escribió. Y sentenció: “Son simplemente opiniones. Algunos pensarán como yo y otros diferente, y todas las opiniones son válidas y están bien”.