El desafío viral en redes sociales de recordar el 2016 encontró en Daniela Christiansson una voz inesperada y entrañable. La modelo sueca, pareja de Maxi López, sorprendió con una publicación en Instagram que no solo se sumó a la tendencia, sino que anticipó su inminente llegada a Argentina. “Cuando 2016 es el nuevo 2026! (Quería hacerlo desde la semana pasada, pero no me dio el tiempo)”, escribió junto a un carrete de imágenes que la muestran, una década atrás, disfrutando de la vida, con guiños explícitos al país natal de su pareja.
Entre las fotos elegidas para ese “recuento de vida”, Daniela incluyó momentos íntimos de sus primeras visitas a la Argentina. Postales de la Patagonia, paseos por el sur y encuentros en Buenos Aires se entremezclan con recuerdos de su carrera internacional como modelo. Así, la publicación se convierte en una cápsula del tiempo que la conecta con el presente: en pleno 2026, la modelo se prepara para dejar Suiza y mudarse al país junto a Maxi y sus hijos, Elle y el pequeño Lando, nacido a fines de diciembre de 2025.
Las imágenes de aquel 2016 resumen una etapa crucial para la modelo. “Empezamos el año como dos rubios @officialmaxilopez”, recuerda en una de las leyendas, dejando ver el inicio de su relación con el exfutbolista, cuando aun la maternidad era un proyecto lejano. Otras instantáneas la muestran en pleno auge profesional: “Mucho modelaje alrededor del mundo”, “Me convertí en Embajadora de la ONU para el Cambio Climático”, “Comencé mi carrera como influencer como GreenModelMe, promoviendo un estilo de vida más consciente”. Visuales de pasarelas internacionales se mezclan con paisajes argentinos, dando cuenta del “ida y vuelta” entre ambos continentes que marcaría su historia de amor.
Las fotos de Buenos Aires y la Patagonia ocupan un lugar especial en la selección. No se trata solo de un guiño a sus seguidores argentinos, sino de un anticipo de lo que vendrá. El presente la encuentra en Europa, ocupada en completar el esquema de vacunación de su hijo menor antes de emprender el viaje definitivo. “Cerré el año de la mejor manera: Buenos Aires, 31 de diciembre de 2016”, escribió Daniela, recordando el primer gran cierre de ciclo en la capital argentina.
A fines de diciembre de 2025, la llegada de Lando, el segundo hijo de la pareja, sumó una página clave en la historia familiar. Daniela optó por quedarse en Suiza, acompañada por Elle, la hija mayor, esperando el momento indicado para cruzar el océano. Según contó Maxi, la prioridad es “completar el esquema de vacunación del recién nacido” antes de viajar y reencontrarse con Maxi López en Argentina.
El exfutbolista, mientras tanto, ya se instaló en el país, donde lo esperan nuevos desafíos profesionales y la concreción de un sueño familiar largamente postergado: vivir juntos en Argentina. “Ella (Daniela) vino tres o cuatro veces al país, le encantó y va a estar súper bien. Dani es una madraza, hay gente que la está ayudando y que le da una mano, la acompaña”, compartió el flamante streamer en diálogo con la prensa.
La mudanza no es solo un cambio de dirección. Es, como describió Maxi, “el cierre de un ciclo marcado por ausencias y la apertura de una etapa en la que el disfrute, el reencuentro y los afectos ocupan el centro de la escena”.
Las postales de 2016 mostraron a una Daniela cosmopolita, pero con raíces ya extendidas en el sur del mundo. “Muchos viajes y lindos momentos”, escribió, acompañando imágenes de rutas patagónicas y celebraciones porteñas. Un guiño a los seguidores locales y un testimonio de cómo aquel año, que parecía solo otra etapa profesional, fue también el germen de una historia familiar que hoy se consolida.
El regreso de Maxi a Argentina no responde solo a una oportunidad laboral. Tras cerrar un 2025 de éxitos en televisión, gracias a su participación en MasterChef Celebrity (Telefe) y su desembarco en el streaming con OLGA desde Mar del Plata, el exmarido de Wanda decidió priorizar la vida familiar. “Vienen todos. Es más, hoy tengo que ver una casa que me gustó. Así que vamos a ver... La idea es estar cerca de los chicos”, contó emocionado en el programa A la Barbarossa (Telefe).
Con la mudanza, Maxi busca recuperar el tiempo perdido: “Me ha pasado que estuve hasta nueve meses sin poder ver a mis hijos, pero es una etapa que ya pasó y ahora los veo todos los días”.
La adaptación de Daniela a la vida local fue uno de los temas que más preguntas generó en los medios. Maxi no dudó en destacar la disposición de su esposa: “Dani está feliz de venir acá. Estamos hace 11 años, y verla feliz cuando nos fuimos a Suiza, y todas las cosas que pasaban y la familia... Hoy decidimos venir a la Argentina y ella me ve feliz a mí, yo soy feliz por ella”.
El entusiasmo por el cambio de vida se extiende incluso a la familia de Daniela. “Voy a traer hasta mis suegros, que venga toda Suiza a la Argentina. Vamos a tener una casa grande para que vengan todos”, anticipó Maxi, reflejando la magnitud del proyecto compartido.
El presente de Maxi y Daniela es una postal de armonía. Maxi se refirió, además, a la relación actual con Wanda Nara y la familia ensamblada: “A los chicos los veo felices, no hay tensión sexual con Wanda, sino que hay familia de nuevo. A Wanda la veo bien, con ella hay de todo, siempre hay un poco de pimienta. Si ella está contenta, todos lo estamos, que haya armonía, que esté con él (Martín Migueles) u otro”.
El 2016 y el 2026 se espejan en las imágenes y en las palabras: la modelo que llegó como visitante hoy se prepara para convertirse en residente, con una familia ampliada y nuevos proyectos en suelo argentino.