En su último programa, Susana Giménez apuntó contra Marina Calabró durante la visita de Yanina Latorre a su clásico living. En charla con la angelita, la diva deslizó su malestar con la periodista e insinuó que no la había respetado. “Calabró me amaba a mí, me amaba como compañera”, afirmó la conductora en referencia al recordado Juan Carlos, con quien compartió pantalla en clásicos como Me sobra un marido.
“¿A vos no te respetó Marina? Porque con Mirtha también tuvo quilombo”, indagó Latorre, invirtiendo los roles y enfocando el asunto nuevamente en la politóloga. “Sí, porque habla al pe...”, respondió instintivamente Su, llevándose su mano a la boca como para frenar el exabrupto, pero ya era demasiado tarde y el tema empezaba a escalar en el ambiente del espectáculo.
En este panorama, en LAM (América) fueron a buscar la palabra de la actual pareja del periodista Rolando Barbano. “¿Le dijiste que no a Susana?”, le planteó el notero del programa que conduce Ángel de Brito. “Nos había invitado para ayer, justo. ¡Menos mal, menos mal! Porque imaginate... Tal vez se hubiera privado, o no. No sé. Angelada, diría Moria. Angelada que dije que no”, comenzó respondiendo la periodista. “Me parece que se quedó con alguna cosa que dije no sé si en Infama, en Intrusos, en Confrontados o en los nueve años de columna con Jorge Lanata. No tengo idea a qué se refiere puntualmente. Pero qué sé yo, bueno... ¡Todos hablamos al pedo en algún momento!”, agregó sonriente.
“¿Sabés lo que creo? Porque ella dijo que lo quería mucho a mi viejo, que laburó muchos años con él... A veces, cuando hay una relación así, que es casi de familiaridad, el famoso espera una incondicionalidad que seguramente no encontró en mí. Por algo estará enojada”, conjeturó Marina. Y aprovechó para trazar una diferencia en cuanto a su relación con otra diva de la televisión vernácula.
“Es un poco lo que pasó con Mirtha Legrand en su momento. Con Mirtha estamos bien, me invita a su programa, no tengo ningún problema con ella. Hablo una vez por semana con Nacho (Viale) por algún tema laboral, me invitan y ya en este punto quedamos que en cuanto no tenga un compromiso en el mismo horario de la grabación voy a ir...”, dijo. “¿Sola?”, le preguntó el cronista, haciendo referencia a si Legrand la quiere en su mesa junto a Rolando Barbano, su actual pareja. “A mí me invitaron sola”, respondió.
“O sea, a lo de Susana te invitaron con Barbano, para estar en el living, pero Mirtha te invitó solo a vos. Nadie les hizo nota a los dos juntos, hasta ahora”, puso blanco sobre negro el notero. “Sí, fue así. Pero no es posible hacer una nota juntos ahora. No es momento, no es momento. Siempre estamos ahí medio en el ojo de la tormenta y mejor no hacer nada. Preferimos guardarnos un poco. No es que eso pueda entorpecer la relación, pero la verdad es que no lo sentimos ir juntos a un programa”, justificó ella.
“Nos parece un halago que nos inviten juntos, está buenísimo. Pero no sentimos ahora. Estamos los dos de acuerdo en que ahora no es el momento”, cerró Marina.
Marina Calabró y Rolando Barbano están viviendo a pleno y de manera pública su amorío. En su cuenta de Instagram, ella suele compartir fotos con sus looks semanales y su novio no pierde la oportunidad de elogiarla en los comentarios de las publicaciones. En una de estas imágenes, donde la periodista posó con una blusa brillante que dejaba su ombligo a la vista, acompañada de pantalones semi rectos, Rolando escribió: “Lo buena que estás, che! Qué feliz me hace la reaparición con vida del ombligo!”, acompañado de emojis de fuego.
En otra publicación, donde ella lució un vestido negro con un diseño cut out en el frente, Barbano expresó: “Este lomo a la pimienta es un escándalo”. La conductora le respondió con humor: “¡Muy ochentas el lomo a la pimienta! (Tuyo)”, reforzando la idea de que su relación está cargada de complicidad y un lenguaje propio que comparten en público.
También, en una foto en la que ella lució gafas de sol en interiores, el periodista especializado en temas policiales expresó: “Pero amor, las gafas de sol en interior son un quemo. ¿Tuviste una mala noche?”. Y Marina replicó: “Tuve una noche tan fabulosa que necesito gafas”.