Falleció el músico Rodolfo García, seis días después de que un ACV le provocara muerte cerebral

En la noche del miércoles pasado se había desvanecido en su casa. Y debió ser intervenido de urgencia. Fundador de Almendra y amigo íntimo de Luis Alberto Spinetta, el reconocido baterista tenía 75 años

Google icon
Rodolfo García, allí donde se sentía a gusto: frente a su batería (Foto: Facebook)

El cuadro era irreversible. Y sus amigos y familiares comprendían que las oraciones más tristes, aquellas que conforman esta nota, serían escritas pronto.

Esta madrugada murió a los 75 años Rodolfo García, un destacado baterista de la escena nacional que marcó a las nuevas generaciones con su virtuosismo. El miércoles 25 de abril se había desvanecido en su casa y debió ser trasladado de urgencia al Hospital Tornú. Allí fue operado, pero el diagnóstico resultó cruel: muerte cerebral. Casi una semana después, partió. Y no hay consuelo alguno, aún ante lo previsible. La muerte jamás será comprensible.

Influencia indiscutible para los bateristas que lo sucedieron en el rock argentino, García supo construir una trayectoria tan extensa como intachable. Sus primeras melodías las tocó en el acordeón heredado de su padre, pero su visión cambió al escuchar a Little Richard: decidió armar su primera batería con las ollas y las cacerolas de su mamá para emular ese ritmo frenético que lo había atrapado.

PUBLICIDAD

Podría decirse que todo arrancó en su adolescencia, cuando a los 17 años cursaba la escuela industrial en el Manuel Belgrano de Floresta a la vez que trabajaba en un taller mecánico. Por ese entonces conoció a un muchacho desgarbado de 13 años, que concurría al San Román y vivía cerca de su casa. Pese a no compartir colegio y tener vidas tan disímiles, Rodolfo y ese jovencito, un tal Luis Alberto Spinetta, se unirían por la música. Y lo harían para siempre.

El baterista ya tenía una banda, Los Larkins, e invitó al guitarrista a sumarse a la agrupación. Así comenzaron los primeros ensayos. La formación fue modificando su nombre, terminaron llamándose Los Mods. Tiempo después se fusionarían con Los Sbirros: ese sería el primer esbozo de Almendra, con Emilio del Guercio y Edelmiro Molinari. Nacía un hito de la música argentina.

Spinetta en el centro, García a la derecha: Almendra

Rodolfo García tuvo que cumplir con el Servicio Militar Obligatorio. Pero el sueño continuó. “Mientras yo terminaba la colimba nos escribíamos cartas, fantaseábamos con que el grupo iba a matar. En marzo del 68 me dieron de baja y ahí comenzó la historia”, recordaba García para el libro Spinetta. Crónica e iluminaciones, del periodista y escritor Eduardo Berti.

PUBLICIDAD

Ese mismo año grabaron el primer simple, con “Tema de Pototo” y “El mundo entre las manos” entre las canciones. Al siguiente, arrancaron las presentaciones en vivo. Y en 1970 sacarían a la venta el disco Almendra, con la célebre tapa dibujada por Spinetta. Pero de ese sueño, casi adolescente en su concepción pero tan maduro en la excelencia musical, se despertarían pronto: el grupo se disolvió a tres años de su formación, luego de sacar otro disco. Rodolfo no quería ese final.

“En ese momento se dijo: ‘No nos dividimos, nos multiplicamos’. De alguna manera fue cierto porque de Almendra salieron tres grupos: Pescado Rabioso (Luis), Color Humano (Edelmiro) y Aquelarre (Emilio y yo). Pero en realidad no habíamos decidido multiplicarnos, sino que nos dividimos porque no nos bancábamos más seguir juntos”, explicó García en el libro de Berti.

Rodolfo García en batería, tocando “Violencia en el parque”, de Aquelarre, para la televisión de España (Video: Youtube)

Rodolfo continuó su propio camino. Y lo hizo con solvencia. En Aquelarre incursionó en el blues y el jazz, y también dejó su huella en el rock nacional. Todos cantaban, tanto él desde la batería como Del Guercio en el bajo, Héctor Starc en la guitarra y Hugo González Neira en teclados. Esa característica los distinguió de otros grupos.

No obstante, su vínculo con Spinetta nunca se cortó: siguieron siendo amigos entrañables. Y dos músicos que se admiraban mutuamente. Así fue como el Flaco lo convocaría para la grabación de Artaud. García no podía estar ajeno a ese álbum que fue concebido para Pescado Rabioso, y acabó siendo una placa solista de Spinetta. Acompañado por sus amigos. Rodolfo entre ellos, claro.

Como un loop, el tiempo los vincularía una y otra vez. “Tocar la música de Spinetta siempre es un honor -diría en 2019, en una entrevista para Tiempo Argentino-. Para mí es la amistad más larga que tuve en mi vida, tuve esa suerte, pero además es uno de los más grandes poetas y músicos que nos dio esta tierra. Siempre es bueno recordarlo como a él le gustaba: tocando”.

Por entonces, Rodolfo integraba Jaguar, junto a Lito Epumer, Dhani Ferrón y Julián Gancberg. Nunca dejaría de tocar. Porque ya hacía rato que el destino de García estaba escrito. Y justo allí, en los grandes libros del rock nacional.

De pie, damas y caballeros.

Se fue uno de los grandes.

Rodolfo García, abrazado por Luis Alberto Spinetta; a su derecha, Del Guercio; del otro lado, Edelmiro Molinari. Almendra

SEGUIR LEYENDO:

Más Noticias

Josefina Scaglione habla sobre su identidad creativa: “Me siento artista”

La intérprete, reconocida por su destacada trayectoria internacional, expresó lod sentimientos que marcan su arraigo a la Argentina en una charla con Teleshow. Se presenta junto a Santiago Otero Ramos en No me quieras tanto, en el Teatro El Picadero

Las mil vidas de Wanda Nara: de sus inicios mediáticos al desafío de encabezar su propia serie vertical

La empresaria suma un nuevo capítulo a su historia y se anima a protagonizar una ficción inspirada en su vida junto a Maxi López, en un formato pensado para la era digital

Malena Guinzburg: “Quiero dedicarme a esto toda la vida”

La comediante brilla en “Casual”, una obra donde salió de su zona de confort del stand up. En una charla con Teleshow habló de eso, de los secretos que se guardan en el celular, del paso de Las Chicas de la Culpa del teatro a la televisión, de su papá y de la nominación al Martín Fierro

Enrique Bunbury, el regreso a la Argentina y una nueva mutación: “El arte es un refugio infinito ante la desgracia”

En esta charla con Teleshow, el español anticipa el concierto del 4 de noviembre en el Movistar Arena. Los discos en los que se dejó atravesar como nunca antes por la música latinoamericana, la fascinación por el Polaco Goyeneche y la pregunta recurrente sobre el regreso de Héroes del Silencio

Tamara Meschller, la violinista que brilló con Milo J en el Tiny Desk: “Toda mi formación se la debo a la educación pública”

La joven multinstrumentista, directora de orquesta y folclorista conversó con Teleshow sobre las grandes alegrías que le trajo su llegada a NPR Music junto al cantante. Sus comienzos a los 6 años en Rafaela, Santa Fe. Visibilidad femenina y celebración de la “Argentina marrón”