Agregar Infobae enGoogle

Aumenta el uso del celular en el mundo: los más fieles tienen ente 18 y 25 años, la Generación Z

La tendencia no solo se mide en preferencia: en ese rango etario el dispositivo ya funciona como “bóveda” personal, con fotos, chats, contactos, documentos de identidad, credenciales bancarias y accesos a servicios

La Generación Z impone el smartphone como centro de su vida digital, con 67% de preferencia total - (AP Photo/Kiichiro Sato, File)

El teléfono móvil ha evolucionado de simple dispositivo de comunicación a eje principal de la vida digital y cotidiana en todo el mundo. Estudios recientes muestran que el uso del celular como dispositivo principal para conectarse a internet no deja de crecer y que este cambio impacta en todas las franjas etarias, aunque es mucho más marcado entre los jóvenes de la Generación Z: el grupo de 18 a 25 años.

Este segmento se distingue por su apego al smartphone, que emplea para socializar, estudiar, trabajar y gestionar cada aspecto de su día a día.

La Generación Z marca el rumbo del uso móvil global y obliga a repensar seguridad y educación digital - REUTERS/Manuel Ausloos/Foto de archivo

La tendencia no solo marca un récord de horas frente a la pantalla, también redefine cómo se almacena, comparte y protege la información personal. Entre la Generación Z, el 67% elige el celular como su dispositivo favorito para todas las actividades digitales, relegando a un segundo plano al computador tradicional. Este fenómeno obliga a repensar hábitos de seguridad, educación y gestión de datos en un mundo hiperconectado.

PUBLICIDAD

Qué guarda la Generación Z en su smartphone

El celular se ha transformado en un verdadero archivo digital para los usuarios más jóvenes. Fotos, videos, mensajes, documentos personales, credenciales bancarias, archivos laborales y datos de inteligencia artificial forman parte del contenido habitual.

Según encuestas recientes, como la realizada por Kaspersky, casi dos tercios de los jóvenes almacenan recuerdos visuales, el 55% guarda contactos, el 46% mensajes y chats, y el 41% documentos importantes como pasaportes o identificaciones.

El uso del celular también cambia cómo aprende la Generación Z, atención fragmentada y consumo rápido - REUTERS/Violeta Santos Moura

A esto se suman credenciales para videojuegos, información de estudios y claves de acceso a servicios financieros. Para muchos, el teléfono móvil es ya el único lugar donde resguardan información esencial, lo que incrementa la vulnerabilidad frente a robos, pérdidas o ataques digitales.

PUBLICIDAD

Hábitos de seguridad: una asignatura pendiente

El crecimiento en el uso del celular no siempre va acompañado de buenas prácticas de seguridad. Repetir contraseñas, instalar aplicaciones sin control y postergar actualizaciones son errores frecuentes, especialmente entre los más jóvenes. Expertos en ciberseguridad advierten que estos hábitos abren la puerta a fraudes, robos de identidad y pérdidas de datos.

María Isabel Manjarrez, investigadora en la compañía de seguridad digital, ha afirmado que “la dependencia tecnológica no se corresponde con el nivel de protección que se observa en la mayoría de los usuarios”. Acciones como no realizar copias de seguridad, abrir enlaces sin verificar o no revisar los permisos que otorgan las aplicaciones pueden dejar expuesta información confidencial.

Especialistas recomiendan no usar el celular como único depósito de información, activar copias en la nube y gestores de contraseñas, instalar protección confiable desde tiendas oficiales y preparar borrado remoto y bloqueo automático para reaccionar ante pérdidas - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El impacto del celular en los hábitos y la cognición de la Generación Z

El uso intensivo del celular afecta no solo la manera de comunicarse y consumir contenidos, sino también la forma de aprender y procesar información. La Generación Z enfrenta cambios en su capacidad de atención, aprendizaje y pensamiento crítico debido a la exposición constante a pantallas.

Expertos en educación han advertido que la sobreestimulación digital dificulta mantener la concentración y fomenta hábitos de consumo rápido y poco reflexivo.

El tiempo que antes se dedicaba a la creatividad o al ocio ahora se invierte en scrollear, responder mensajes y consumir contenidos breves. Esta dinámica plantea nuevos desafíos tanto para educadores como para familias, que buscan estrategias para equilibrar tecnología y desarrollo personal.

Por qué la Generación Z marca el rumbo del uso móvil global

El comportamiento digital de la Generación Z anticipa tendencias que pronto impactarán a otros grupos etarios. Su preferencia por el celular como herramienta principal para gestionar todos los aspectos de la vida cotidiana obliga a repensar estrategias de seguridad, educación digital y bienestar.

Comprender estas dinámicas es fundamental para acompañar el desarrollo de una generación hiperconectada y consciente de los riesgos y oportunidades que ofrece la tecnología.