Le preguntamos a la IA de Google quién será el campeón del Mundial 2026: esta fue su respuesta

El nuevo formato de 48 equipos y las variables externas podrían desafiar la precisión de las predicciones matemáticas

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Modelos de datos, inteligencia artificial y simulaciones matemáticas posicionan a España, Argentina e Inglaterra entre los favoritos para el Mundial 2026. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El fútbol admite márgenes mínimos de error: una acción en una fracción de segundo, un rebote o una decisión arbitral pueden alterar un partido y frustrar cualquier pronóstico. Aun así, en la antesala del Mundial 2026, los modelos de datos y la inteligencia artificial volvieron a ganar espacio en el análisis de candidatos al título.

Con ese marco, se consultó a Gemini, la IA de Google, para identificar qué selección concentra mejores probabilidades en proyecciones matemáticas. La respuesta no señaló un ganador único, pero sí una tendencia: España, Argentina e Inglaterra aparecen entre las selecciones más favorecidas en distintos enfoques.

Simulaciones de EA Sports FC con datos de Opta

Una de las referencias más difundidas en este tipo de pronósticos es la simulación vinculada a EA Sports FC, que trabaja con datos de Opta, una empresa especializada en estadísticas deportivas. Este enfoque acertó al campeón de los últimos cuatro mundiales: España (2010), Alemania (2014), Francia (2018) y Argentina (2022).

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El análisis de inteligencia artificial destaca la continuidad táctica de España como factor clave. Créditos: Miguel Morenatti

Para 2026, esa simulación ubicó a España como principal candidata. La proyección atribuyó ese lugar a variables de rendimiento y patrones de juego, con foco en la continuidad táctica bajo la conducción de Luis de la Fuente y la evolución de futbolistas jóvenes.

El modelo socioeconómico de Joachim Klement

Otra metodología citada es la del estratega financiero alemán Joachim Klement, que cruza variables socioeconómicas con resultados deportivos. Su modelo acertó los campeones de 2014, 2018 y 2022, y no se limita a rankings o estado de forma: incorpora indicadores como PIB per cápita, densidad de población y factores de tradición y localía histórica.

En su pronóstico para el Mundial 2026, Klement proyectó un campeón inédito: Países Bajos, con Portugal como finalista. También planteó que selecciones como Argentina y Brasil podrían quedar fuera en rondas de eliminación directa por desgaste y cruces desfavorables, según los parámetros de su modelo.

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El modelo socioeconómico de Joachim Klement proyecta a Países Bajos como campeón inédito. (Reuters)

Proyección académica del ITAM: porcentajes por fase

Desde el ámbito académico, destaca el trabajo del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) a través de su Centro de Investigación en Analítica Deportiva (ISAC). Ese enfoque se presenta como probabilístico y basado en más de 40 años de registros de partidos internacionales, ponderados por dificultad de competencia (como Nations League, eliminatorias y amistosos exigentes).

En esa estimación, tres selecciones concentraron las probabilidades más altas de campeonar:

  • España: 25,60%
  • Argentina: 15,25%
  • Inglaterra: 14,41%

El mismo modelo incluyó un dato adverso para selecciones de la Concacaf: el artículo afirma que equipos como México quedaron con menos de 1,00% de probabilidad de título, penalizados por su historial ante rivales del Top 15 del ranking FIFA.

Aunque no es el favorito, la aparición de Inglaterra en esta predicción podría ilusionar a sus hinchas. (Reuters)

El desafío para las nuevas predicciones

El Mundial 2026 introduce un ecosistema de ‘caos controlado’ que ningún modelo matemático ha procesado antes: el formato expandido de 48 equipos y una nueva ronda de dieciseisavos de final. Esta modificación estira el camino al título a ocho partidos, aumentando exponencialmente el margen de error y el desgaste físico, según Gemini.

Variables críticas como las lesiones de última hora debido al saturado calendario internacional, las extremas variaciones climáticas y logísticas entre las sedes de Estados Unidos, México y Canadá, y el impacto psicológico de las tandas de penales escapan a la rigidez de cualquier ecuación.

El veredicto final nos invita a abrazar la dualidad: utilizar la estadística avanzada para enriquecer el debate, estructurar los análisis previos y entender las tendencias del juego, pero manteniendo siempre viva la certeza de que, una vez que el árbitro pite el inicio, la historia la escribirán seres humanos empujando sus límites más allá de lo que cualquier algoritmo pueda prever.