La presión por desembolsar los 10 mil millones de dólares del Bezos Earth Fund se intensifica conforme avanza el tiempo porque la fecha limite que puso Jeff Bezos fue de 2030, y en el centro de esa misión aparece Lauren Sánchez Bezos, como la persona que ahora está liderando este proyecto, según Fortune.
Desde su rol como vicepresidenta del fondo, Sánchez Bezos se ha convertido en el rostro y la fuerza ejecutiva detrás de la filantropía ambiental de su esposo, un compromiso que avanza a ritmo desigual y con nuevas apuestas que han provocado debates dentro de la organización.
Cuál es el nuevo rol Lauren Sánchez en la fundación de Bezos
Lauren Sánchez Bezos llegó al Bezos Earth Fund en sus inicios, cuando aún era pareja de Jeff Bezos y antes de casarse en una ceremonia de alto perfil en Venecia en 2025.
Desde 2020, la fundación tiene la tarea de donar 10 mil millones de dólares antes de 2030 para combatir el cambio climático y proteger la naturaleza. Hasta el momento, solo se han desembolsado alrededor de 2.300 millones, lo que deja unos 7 mil millones de dólares pendientes en menos de un lustro.
Sánchez Bezos ha asumido un papel operativo, introduciendo prácticas corporativas tomadas de la cultura de Amazon, como cuenta The Times of India. En el fondo, los equipos preparan memorandos detallados y estructurados antes de cada reunión, siguiendo el estilo impuesto durante décadas por Jeff Bezos.
Este método, que limita los informes a un máximo de seis páginas, busca garantizar claridad y rigor en la toma de decisiones.
En el último año, Lauren Sánchez Bezos surgió como la principal vocera del fondo. En septiembre de 2025, anunció 37,5 millones de dólares en subvenciones para la protección marina en 12 naciones y territorios del Pacífico, parte de una promesa mayor de 100 millones para lo que el fondo define como uno de los esfuerzos de conservación oceánica más audaces jamás intentados.
“La región del Pacífico no es solo un hermoso telón de fondo, es una fuente de vida”, expresó Sánchez Bezos al anunciar la iniciativa. La vicepresidenta del fondo ha insistido en que su papel es igualar la ambición de los países insulares y convertirla en acciones de protección concretas.
En octubre, Sánchez Bezos también presentó 30 millones de dólares en subvenciones para la segunda fase del AI Grand Challenge for Climate and Nature, una apuesta que destina hasta 100 millones a soluciones medioambientales impulsadas por inteligencia artificial.
Qué hace la fundación de Bezos más allá del cambio climático
El trabajo de Sánchez Bezos no se limita a la acción climática. En diciembre, la fundación destinó 102,5 millones de dólares a organizaciones que combaten la falta de vivienda en Estados Unidos, dentro del marco del Bezos Day 1 Families Fund. Desde 2018, este fondo ha donado más de 850 millones en los 50 estados, Washington D.C., Puerto Rico y Guam para apoyar a familias y crear una red de escuelas preescolares gratuitas en comunidades con escasos recursos.
En una entrevista televisiva, Sánchez Bezos resumió la visión: “Esto es solo el principio. Es un compromiso de 2 mil millones de dólares, y vamos a seguir haciéndolo”.
Semanas después, el matrimonio otorgó un subsidio de 5 millones y el Bezos Courage & Civility Award a David Flink, fundador de la Neurodiversity Alliance, una causa personal para Sánchez Bezos, quien convivió con dislexia no diagnosticada durante su infancia.
En 2024, el foco estratégico se desplazó hacia la inteligencia artificial. El nuevo director ejecutivo del fondo, Tom Taylor—ex responsable de la división Alexa de Amazon—fue nombrado para potenciar la ejecución operativa de los fondos. Bajo su gestión, la organización ha enfatizado la IA como herramienta central para enfrentar el cambio climático, a pesar de la controversia por el impacto ambiental de la propia infraestructura tecnológica de Amazon.
Este viraje ha generado debate: mientras el fondo sostiene que la IA puede ofrecer soluciones revolucionarias, Amazon reportó un aumento del 6% en sus emisiones de carbono en 2024, alcanzando 68,25 millones de toneladas métricas, impulsadas en gran parte por la expansión de centros de datos y operaciones asociadas a la inteligencia artificial.
Pese a estos datos, el discurso oficial del Bezos Earth Fund sostiene que la inteligencia artificial será parte central de la solución climática, aunque reconocen que aún no existen resultados concretos en la reducción de emisiones con esta tecnología.