En el marco del Mobile World Congress 2026, se presentó un teléfono inteligente que introduce un enfoque distinto en la fotografía móvil: incorpora un anillo físico alrededor de la cámara que permite ajustar el zoom y otros parámetros con un movimiento giratorio, como en una cámara tradicional.
El dispositivo fue mostrado durante un evento realizado en el Palau de Congressos de Catalunya, en la ciudad de Barcelona, como parte de una estrategia orientada a integrar diseño óptico clásico y tecnología digital avanzada.
El Xiaomi 17 Ultra y Leica Leitzphone —desarrollados por dos empresas— se diferencia por su módulo fotográfico de gran tamaño y por la incorporación de controles físicos que sustituyen parte de la interacción táctil habitual.
El anillo integrado en la lente permite modificar el nivel de zoom, la exposición o la iluminación de la escena con precisión mecánica, replicando la experiencia de uso de cámaras profesionales.
La propuesta busca redefinir la relación entre usuario y dispositivo, trasladando al smartphone una lógica más cercana a la fotografía tradicional. En lugar de depender únicamente de algoritmos de procesamiento, el sistema prioriza la intervención directa del usuario en la captura de la imagen.
El terminal integra un sensor principal de tecnología LOFIC de una pulgada, diseñado para mejorar el rango dinámico y la capacidad de registrar detalles tanto en zonas oscuras como iluminadas. Este tipo de sensor permite obtener imágenes con mayor profundidad tonal en una sola toma, reduciendo la necesidad de procesado posterior.
El sistema fotográfico se complementa con múltiples cámaras de alta resolución y un teleobjetivo con desplazamiento óptico real, capaz de variar la distancia focal mediante elementos móviles internos.
Esta configuración posibilita un zoom continuo sin recurrir al recorte digital, lo que contribuye a mantener la nitidez en diferentes encuadres. Además, el conjunto admite captura macro a corta distancia y grabación de video en alta resolución con perfiles avanzados de color y formato.
Otro aspecto relevante es la incorporación de perfiles cromáticos desarrollados para reproducir estilos visuales propios de la fotografía clásica. Estos ajustes permiten obtener imágenes con contrastes marcados y transiciones de luz más naturales, con menor intervención de procesos automáticos que suelen suavizar o alterar la escena original.
En términos de hardware, el dispositivo funciona con el procesador Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5, acompañado de certificación IP68 de resistencia al polvo y al agua. También dispone de una batería de alta capacidad con sistemas de carga rápida, así como una pantalla de gran formato con tasa de refresco de 120 Hz orientada al consumo multimedia y la visualización precisa de contenido visual.
El diseño general prioriza la durabilidad mediante el uso de marcos metálicos y vidrio reforzado, mientras que la interfaz del sistema operativo introduce elementos visuales minimalistas que acompañan el enfoque fotográfico del dispositivo.
La experiencia se completa con funciones de inteligencia artificial orientadas a tareas específicas, como optimización de imagen o herramientas de asistencia contextual, aunque el protagonismo recae en el hardware óptico.
La presentación de este modelo se dio junto con otros equipos de la misma familia, que incorporan configuraciones de triple cámara, teleobjetivos especializados y capacidades de grabación en formatos cinematográficos. También se anunciaron accesorios diseñados para ampliar la experiencia fotográfica, como kits con controles adicionales.
La colaboración tecnológica entre ambas compañías se posiciona así como un eje central en el desarrollo de dispositivos orientados a usuarios interesados en fotografía avanzada desde el móvil. La integración de sensores de gran tamaño, ópticas especializadas y controles manuales refleja una tendencia emergente en la industria: la convergencia entre el smartphone y la cámara dedicada.