El surgimiento de los ‘therians’, comunidades de jóvenes que se identifican como animales y replican sus conductas, en espacios públicos ha provocado un debate social sobre los límites entre la autoexpresión y la convivencia.
Los episodios recientes, como la congregación en la Plaza Independencia de Montevideo a raíz de una convocatoria viral en TikTok y el caso en Buenos Aires en el que un ‘therian’ mordió a una niña, han intensificado tanto la atención mediática como el cuestionamiento sobre la normalización y la visibilidad de estas formas identitarias.
La proyección de estos comportamientos en el espacio público genera reacciones encontradas. El auge de memes, debates y burlas en redes sociales revela que el fenómeno no solo divide opiniones, sino que se encuentra en un cruce entre integración cultural y nuevos prejuicios.
Algunos defensores de la subcultura therian sostienen que se trata de una búsqueda legítima y pacífica de expresión, mientras que sectores críticos señalan los potenciales problemas para la convivencia y plantean interrogantes sobre los límites de la diversidad.
Cuál es el origen y concepto de la identidad ‘therian’
El término ‘therian’ proviene de la palabra inglesa “therianthropy”, que combina raíces griegas para “bestia” y “ser humano”. Aunque la transformación entre humanos y animales está presente en relatos mitológicos, la identidad therian favorece una experiencia moderna, surgida en la década del noventa en comunidades digitales.
En estos espacios virtuales, las personas comenzaron a compartir vivencias de identificación interna, espiritual o psicológica, con especies animales no humanas.
Quienes se definen como therians describen una unión profunda e involuntaria con lo que denominan su “teriotipo” —el animal específico con el que experimentan esta identificación. Los teriotipos más recurrentes incluyen lobos, perros, zorros y felinos.
La vivencia therian se manifiesta tanto en la autopercepción como en rutinas físicas, entre las que sobresalen el uso de máscaras, colas y la práctica pública de movimientos denominados “quadrobics”, que consisten en desplazarse como su teriotipo, corriendo y saltando sobre cuatro extremidades.
Cómo convive esta comunidad socialmente
Especialistas consultados afirman que la mayoría de los ‘therians’ mantienen sus expresiones en contextos recreativos o de ocio, y que suelen ser jóvenes pacíficos que socializan en grupos o plazas.
Además, los videos virales, sobre todo en TikTok e Instagram, han generado un boom de “tutoriales” y difusiones que impulsan tanto la identificación como la burla o el desconcierto.
La viralidad amplía los espacios de socialización para los ‘therians’, aunque multiplica la exposición al escrutinio público y la confusión del resto de la sociedad.
Según expertos, este fenómeno no representa una tendencia completamente nueva, sino una manifestación contemporánea de vivencias que antes permanecían en privado y que ahora, gracias a la tecnología, irrumpen con fuerza en la esfera pública y el debate social.
Cuáles son las expresiones más comunes de los ‘therians’
Entre las expresiones más llamativas se encuentran los “quadrobics”, videos donde jóvenes se desplazan sobre cuatro extremidades imitando la conducta de su teriotipo.
Estos comportamientos adquirieron notoriedad en ciudades como Buenos Aires, donde la viralización de adolescentes ataviados con máscaras de lobos y zorros motivó tanto encuentros masivos como un aumento en los comentarios y memes en redes.
“La nuestra no es una performance deliberada ni un disfraz, sino una vivencia integral”, afirman participantes de la comunidad therian, quienes insisten en que su experiencia no es observada como una actuación, sino como una forma legítima de interacción con el entorno.
Qué diferencias hay con furries y otras subculturas
Frecuentemente, la cultura ‘therian’ se confunde con la de los furries o cosplayers, otros movimientos que tienen presencia pública desde los años ochenta en convenciones de ciencia ficción.
No obstante, los furries forman parte de un fandom artístico centrado en animales antropomórficos, en el que predominan disfraces integrales “fursuits” y la representación deliberada de personajes ficticios.
Asimismo, mientras que los cosplayers utilizan máscaras y accesorios para encarnar personajes de ficción en eventos concretos, la identificación therian pone el acento en la vivencia fragmentada e involuntaria con una especie no humana específica.