Nvidia y Meta Platforms han sellado un acuerdo plurianual que marca un nuevo capítulo para la inteligencia artificial a escala global. El convenio contempla la venta de millones de chips actuales y futuros de Nvidia a la empresa de Mark Zuckerberg, abarcando tanto sus avanzadas unidades de procesamiento de IA como procesadores centrales.
Esta alianza estratégica refuerza la posición de ambas compañías en el desarrollo y despliegue de tecnologías de IA, y anticipa una nueva ola de innovación en el sector.
Detalles del acuerdo y el impacto en el mercado de chips de IA
Aunque Nvidia no ha revelado el monto total de la operación, la empresa confirmó que el acuerdo incluye la entrega de sus chips Blackwell de última generación, así como los futuros chips Rubin de IA que aún están por llegar al mercado. Además, Meta tendrá acceso a instalaciones independientes de los procesadores centrales Grace y Vera, desarrollados por Nvidia sobre la arquitectura de Arm Holdings.
Estos procesadores centrales están diseñados no solo como complemento de los chips de IA, sino para convertirse en piezas clave en tareas de alto rendimiento y ejecución de agentes inteligentes.
Nvidia subraya que sus soluciones abren camino en áreas como la gestión de bases de datos y operaciones técnicas cotidianas, al tiempo que ofrecen eficiencia energética superior frente a sus competidores directos.
Meta, Nvidia y el futuro de la computación de alto rendimiento
El anuncio del acuerdo llega en un momento en que Meta también está desarrollando sus propios chips de inteligencia artificial y mantiene conversaciones con Google sobre el posible uso de los chips Tensor Processing Unit (TPU) de esa compañía.
Esta estrategia revela la apuesta de Meta por diversificar y robustecer su infraestructura tecnológica para IA, integrando soluciones de distintos fabricantes líderes.
Ian Buck, director general de la unidad de computación de alto desempeño y escala masiva de Nvidia, explicó que los procesadores Grace han demostrado consumir la mitad de energía en tareas comunes de bases de datos, y que la próxima generación, Vera, promete mejoras aún mayores. Según Buck, Meta ya ha probado Vera en cargas de trabajo específicas y los resultados han sido muy prometedores.
Repercusiones comerciales y liderazgo de Nvidia en el sector
Aunque Nvidia no ha detallado públicamente el volumen de ventas a Meta, se estima que la compañía es uno de los cuatro principales clientes que representan el 61% de sus ingresos trimestrales.
Expertos del sector, como Moorhead, señalan que Nvidia busca destacar esta alianza para evidenciar la solidez de su negocio con Meta y el creciente peso de sus procesadores centrales en el mercado global.
Esta colaboración sitúa a ambas empresas a la vanguardia de la inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento, y anticipa una competencia más intensa en el desarrollo de hardware avanzado para IA, tanto en centros de datos como en aplicaciones emergentes.
La carrera de las gigantes tecnológicas por dominar el mercado de la IA
En la competencia por la inteligencia artificial, Meta ha comenzado a probar sus propios chips de IA para entrenar modelos desde el año pasado y ha adquirido la startup Rivos para avanzar en el desarrollo de semiconductores personalizados.
Al mismo tiempo, Google ha fortalecido sus TPU, hasta el punto de que empresas como Anthropic, OpenAI y la propia Meta han firmado importantes acuerdos de nube para acceder a esta tecnología. Microsoft, por su parte, presentó el chip Maia 200 de última generación, un paso relevante tras ciertos retrasos en su lanzamiento.
Estos avances no solo abarcan el diseño de procesadores. Jonathan Atkin, analista de RBC Capital Markets, señala que tanto Microsoft como Amazon están invirtiendo en fibra oscura—cables de fibra óptica subterránea que permanecen inactivos hasta ser requeridos—para reforzar su infraestructura.
Aunque Google y Meta cuentan con cables propios, todavía dependen de proveedores externos para ampliar su capacidad de conexión. Estas inversiones en infraestructuras subterráneas permiten a las empresas mejorar la interconexión de centros de datos y responder a la creciente demanda de sus servicios en la nube.