Investigadores de la Universidad de Osaka han presentado un avance significativo en la generación de energía renovable mediante el uso de giroscopios para captar la energía de las olas del océano. Este método, denominado convertidor de energía de olas por giroscopio (GWEC), promete superar las limitaciones de los sistemas tradicionales y acercar el aprovechamiento del océano como fuente energética continua y predecible.
El interés mundial por abandonar los combustibles fósiles ha impulsado la búsqueda de fuentes renovables como la solar y la eólica. Aunque estas tecnologías han avanzado, su producción depende de factores intermitentes, como el sol y el viento, lo que limita su disponibilidad constante. En contraste, la energía de las olas posee un potencial más regular y previsible, pero hasta ahora no se ha logrado extraer grandes cantidades de electricidad de esta fuente.
La razón principal radica en el funcionamiento limitado de los convertidores convencionales de energía de olas (WECs). Estos dispositivos solo operan de manera eficiente dentro de un rango estrecho de condiciones de oleaje, lo que impide un aprovechamiento continuo. Por este motivo, la comunidad científica ha buscado nuevas soluciones capaces de adaptarse a la variabilidad del mar.
El papel del giroscopio: innovación en la captación de energía
La propuesta japonesa introduce un enfoque diferente: emplear la precesión giroscópica para convertir el movimiento de las olas en electricidad. El GWEC desarrollado por la Universidad de Osaka integra un volante giratorio dentro de una estructura flotante.
Cuando el dispositivo se enfrenta a fuerzas externas —como cambios en la frecuencia y dirección de las olas—, el volante experimenta una precesión, es decir, una alteración en la orientación de su eje de giro.
Este fenómeno permite que el sistema mantenga la generación de energía incluso cuando las condiciones del mar varían, algo que los WECs tradicionales no logran. Según el investigador Takahito Iida, la clave del éxito radica en la capacidad del sistema giroscópico para mantener una alta absorción de energía pese a los cambios en la frecuencia de las olas. El volante está conectado a un generador que transforma el movimiento rotatorio en electricidad.
Resultados y proyecciones del método japonés
El equipo de Osaka utilizó la teoría lineal de las olas para modelar la interacción entre el mar, la estructura flotante y el giroscopio. Estos modelos permitieron definir los parámetros óptimos de control para maximizar la eficiencia del volante y el generador.
En pruebas y simulaciones, el GWEC alcanzó una eficiencia máxima de absorción de energía de hasta la mitad de la energía disponible en cualquier frecuencia, un logro notable ya que la mayoría de los sistemas solo son eficientes en frecuencias muy específicas.
Las simulaciones numéricas, realizadas tanto en el dominio de la frecuencia como del tiempo, validaron la eficacia del sistema. Los investigadores comprobaron que el GWEC mantiene un rendimiento elevado cerca de su frecuencia de resonancia, la cual coincide con el patrón natural de las olas del océano. Además, los parámetros del giroscopio pueden ajustarse para optimizar el desempeño según las condiciones del entorno.
Este avance sugiere que los convertidores giroscópicos podrían ser la clave para explotar el vasto potencial energético de los océanos, abriendo la puerta a una fuente renovable estable y eficiente. La investigación japonesa marca un paso importante en la transición hacia tecnologías capaces de responder a los desafíos de la demanda energética global y la necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles.