El uso creciente de inteligencia artificial (IA) en la investigación científica ha generado un aumento notable en la cantidad de artículos publicados, pero este fenómeno viene acompañado de un descenso en la calidad percibida de dichos trabajos.
Según investigadores de la Universidad de Cornell, los científicos que emplean herramientas de IA produjeron hasta un 50% más de artículos en comparación con quienes no las utilizan, un repunte que se acentúa especialmente en países donde el inglés no es la lengua materna de los investigadores.
Sin embargo, estos artículos muestran una menor tasa de aceptación en revistas científicas, lo que apunta a una reducción del impacto o valor científico real de muchos de ellos.
Los autores de la investigación advierten que el avance de la IA en la ciencia exige nuevas regulaciones y estándares, por el ritmo acelerado con que transforma el ecosistema académico.
Cómo impacta el uso de IA en la elaboración de artículos científicos
El estudio, publicado en la revista Science, concluye que quienes adoptan modelos lingüísticos como ChatGPT no solo generan más trabajos, sino que también recurren a referencias bibliográficas más diversas y recientes.
El primer autor de la investigación, Keigo Kusumegi, del Departamento de Ciencias de la Información de la Universidad de Cornell, mencionó que “Quienes usan LLM conectan con un conocimiento más diverso, lo que podría estar impulsando ideas más creativas”. Sin embargo, los datos evidencian que el aumento cuantitativo no garantiza mayor calidad.
Según citó EuroNews, Yian Yin, coautor del estudio y profesor en el Cornell Ann S. Bowers College of Computing and Information Science, dijo que este fenómeno, “es un patrón muy extendido en distintos ámbitos de la ciencia, desde las ciencias físicas y la informática hasta la biología y las ciencias sociales”.
Yin subrayó que el cambio representa un desafío sustancial para evaluadores, financiadores y responsables de políticas científicas, al añadir dificultad para diferenciar las contribuciones de alto impacto de aquellos trabajos generados en masa con ayuda de IA.
Cómo se desarrolló el estudio de análisis del uso de la IA
El grupo de investigadores de Cornell analizó más de dos millones de artículos de investigación, publicados entre 2018 y 2024, en tres reconocidos repositorios de distribución anticipada de manuscritos.
Utilizaron un sistema de detección para identificar textos probablemente redactados con IA y compararon la evolución de la publicación antes y después de 2023, fecha en la que el uso de herramientas como ChatGPT se generalizó.
Los avances más marcados se observaron en instituciones asiáticas, donde los científicos llegaron a publicar entre un 40% y casi un 90% más de trabajos después de incorporar la IA en función de la disciplina, un fenómeno relacionado sobre todo, a la barrera idiomática que facilita la tecnología.
Cuáles artículos científicos tuvieron mayor calidad
En cuanto a la calidad, el estudio estableció que los artículos que obtuvieron más alta puntuación en pruebas de complejidad textual y eran atribuidos a autores humanos, presentaban mayor probabilidad de aceptación en revistas científicas.
Por el contrario, los manuscritos que parecían redactados con IA resultaban menos propensos a superar la revisión por pares, lo que indica que la apariencia sofisticada en la redacción no se traduce necesariamente en aportes relevantes para la comunidad científica.
Frente a estas tendencias, los autores del estudio sostienen que la dependencia en la IA continuará profundizándose y plantean la urgencia de definir políticas claras sobre el uso de estas tecnologías en el ámbito académico. Según Yin para Science, “A estas alturas, la pregunta no es ‘¿Has usado IA?’. La pregunta es ‘Cómo exactamente la has usado y si resulta útil o no’”.
Asimismo, este tipo de análisis se están haciendo en otras áreas de investigación y desarrollo para identificar el rol que está teniendo esta tecnología y si el papel del ser humano todavía es necesario.