Pagos con tecnología NFC (Shutterstock)
Pagos con tecnología NFC (Shutterstock)

La semana pasada el Banco Central (BCRA) aprobó una norma que tiene como objetivo reducir el uso de efectivo e implementar más medios de pago electrónico. En ese contexto se contempla, por ejemplo, el uso del teléfono como una billetera móvil.

De acuerdo con la disposición, los bancos deberán darles a sus clientes la opción de tener acceso a una aplicación móvil para hacer transferencias entre teléfonos y también para recibir pagos de tarjetas de débito. Además, los locales deberán tener un dispositivo tipo posnet para esas transacciones.

También se dispone que se habiliten botones de pago para que la gente pueda abonar sus compras por la web sin la necesidad de ingresar su tarjeta de crédito, por ejemplo.

Infobae consultó a Marcelo Fondacaro, director comercial de VeriTran, una compañía dedicada a ofrecer soluciones de banca digital y pagos móviles, para que explique los alcances, beneficios y desafíos de este tipo de tecnología

-¿Qué es la billetera móvil?
-Las billeteras móviles permiten utilizar el celular de la misma forma que hoy se usa una billetera física: emplearla para pagar y cobrar. El aplicativo móvil de billetera móvil o wallet permite depositar, cargar o recargar y recibir dinero, y usarlo como efectivo al realizar diversas transacciones desde el móvil de forma segura.

-¿En qué países se usa con más frecuencia?
-Actualmente este tipo de tecnología se utiliza en países como España, Corea del Sur, Inglaterra y Estados Unidos. En América Latina, por ejemplo países como México, Chile y Colombia, cuentan con este tipo de tecnología desde el 2012.

Una implementación de pagos móviles permitirá que el 50% de las personas que no están bancarizadas en Argentina puedan ingresar al sistema financiero

-¿Cuáles son las principales ventajas?
-Hay tres importantes beneficios asociados al uso de esta tecnología. La primera es la comodidad. Hoy las personas tienen su móvil 24 horas al alcance de la mano ya que evitan llevar consigo tanto el dinero físico como sus plásticos (tarjetas).

Se habilita más funcionalidad para el usuario final, pagos persona a persona, transferencias inmediatas a clientes de cualquier banco, etc.

Brinda mayor seguridad ya que las billeteras móviles disponen de un sistema que permite seleccionar la tarjeta con la que el usuario realizará el pago y la autenticación se realiza mediante un soft token que funciona como un mecanismo de validación de identidad a través de la generación de claves de uso de única vez. Esta innovación sobre la seguridad es la que permite reducir drásticamente el fraude que actualmente existe en el uso de tarjetas de débito y crédito.

La penetración de smartphones de última generación con chips NFC aún es muy baja

-Implica un cambio cultural importante e inversión. ¿Cómo se encaran esas dificultades?

-El gran desafío que enfrentan estas soluciones es el cambio cultural que implica pasar del uso de efectivo al uso de dinero digital, tanto para el usuario como para el comercio (que debe a veces adaptarse para poder cobrar digitalmente) y las instituciones financieras que deben innovar sobre estos servicios.

En países donde se ha avanzado más fuertemente, se habilitó el pago con billetera móvil a través de NFC (o pago sin contacto), es decir, el usuario acerca físicamente su celular (con chip NFC) al lector de POS que captura la transacción por radiofrecuencia.

La gran barrera para este último caso, en Latinoamérica, es que la penetración de smartphones de última generación con chips NFC aún es muy baja (1% o 2% del total de móviles) y los comercios necesitan tener incorporados lectores de NFC, lo cual representa un costo adicional. Muy pocos países de Latinoamérica han comenzado la actualización de terminales POS a NFC, que significa Near Field Communication y es una tecnología estándar de comunicación inalámbrica, de corto alcance que permite el intercambio de datos entre dispositivos.

Para la implementación de billeteras móviles se requeriría una gran inversión por parte de todos los actores involucrados

En el mundo ya existen cajeros automáticos con NFC, con los que solo acercando la tarjeta de débito ya podemos comenzar a operar. También hay lectores de NFC para el transporte público (simil SUBE) y POS con NFC en tiendas, para poder pagar de forma segura acercando el móvil a la terminal.

-¿Entonces, estamos preparados tecnológicamente para poder incluir este tipo de tecnología?
-Para el funcionamiento de las billeteras móviles en negocios, tanto el comerciante que adquiere la transacción como el usuario que realiza el pago necesitan contar con la tecnología NFC para intercambiar datos.
Para poder comenzar a realizar transacciones mediante el uso de esta tecnología NFC en Argentina, se necesita una importante inversión para renovar las terminales POS; y que esto no incremente el costo que los comercios ya pagan por este servicio.

-¿De qué magnitud debería ser la inversión para implementar este sistema?

-Para la implementación de billeteras móviles se requeriría una gran inversión por parte de todos los actores involucrados. Es por esto que en el caso particular de nuestro país, y teniendo en cuenta la tecnología disponible, sería conveniente la implementación de una metodología de pago más amplia denominada pagos móviles.
Esta solución permite la utilización de cualquier producto bancario (como una cuenta corriente, caja de ahorro o puntos de un programa de lealtad) con cualquier celular (smartphone o baja gama) para realizar transacciones sin cambiar la tecnología, generando, por ejemplo, tarjetas de crédito virtuales de uso de única vez. Esto además habilita la inclusión financiera.

-¿En cuánto favorecería esa inclusión financiera?
-Una implementación de pagos móviles permitirá que el 50% de las personas que no están bancarizadas en Argentina puedan ingresar al sistema financiero sin requerir grandes inversiones por parte de los comercios ni de los bancos que pueden atender a este segmento de usuarios a través de canales puramente digitales. El canal móvil es una gran oportunidad para la industria financiera ya que reduce los costos de 30 dólares que cuesta, actualmente, atender a un cliente en un canal tradicional, a un costo inferior a 1 dólar por atenderlo en el móvil.