Cómo una imagen de la Virgen de Luján se transformó en símbolo de fe y solidaridad en medio del horror de Nagasaki
Después de la explosión de la bomba atómica, por iniciativa de Eva Perón, Argentina envió a Nagasaki comida, medicinas y materiales que pudieran servir ante el desastre. Además, ella envió personalmente dos imágenes de la Virgen de Luján, una para la comunidad cristiana y otra para Takashi Nagai, un médico que sobrevivió a la explosión y dedicó el resto de su vida a escribir obras en las que llamaba a transformar el dolor en un holocausto por la paz mundial. Su historia, el impacto de sus libros y de la figura de la virgen, que representaría la comunión espiritual entre los pueblos