Shoichi Yokoi

La historia de la sangrienta batalla que cambió la guerra del Pacífico y el japonés que tardó 28 años en rendirse

El 21 de julio de 1944, tras dos años y medio de ocupación japonesa, Estados Unidos lanzó una de las operaciones anfibias más complejas sobre la isla de Guam. El combate fue encarnizado y su desenlace acercó como nunca antes los bombarderos aliados al corazón del Imperio japonés

La historia de la sangrienta batalla que cambió la guerra del Pacífico y el japonés que tardó 28 años en rendirse

El día que dos pescadores encontraron a un sargento oculto en la selva y lo convencieron de que la guerra había terminado hace 30 años

Shoichi Yokoi era un hombre flaco que lucía desgreñado, desharrapado, su desnudez estaba cubierta por unas vestiduras de tejidos vegetales y fibras de cáscaras de coco, y tenía una mirada aterrada. Era un sargento del ejército imperial japonés de 57 años que, hasta ese 24 de enero de 1972 y desde la espesa selva de la isla de Guam, aún combatía una guerra que había terminado tres décadas atrás

El día que dos pescadores encontraron a un sargento oculto en la selva y lo convencieron de que la guerra había terminado hace 30 años

Vivió casi tres décadas escondido en una caverna sin saber que la guerra había terminado: Shoichi Yokoi, el soldado que no se rindió

Sargento del Ejército japonés en la Segunda Guerra Mundial, al ver que su tropa era abatida por la norteamericana en la gran batalla de Guam decidió huir a la selva para no ser asesinado ni deponer las armas, para no manchar su honor ni el del emperador

Vivió casi tres décadas escondido en una caverna sin saber que la guerra había terminado: Shoichi Yokoi, el soldado que no se rindió

El soldado japonés de la Segunda Guerra Mundial que vivió 28 años escondido en la selva y comiendo ratas para no rendirse

Shoichi Yokoi era un sargento del ejército imperial japonés. Destinado en la isla de Guam durante la guerra, decidió que no deshonraría al emperador Hirohito con su capitulación. Junto a dos camaradas -que luego murieron- huyó a lo más profundo de la selva. En 1972, unos pescadores lo encontraron. El regresó a su país y su adaptación a otro mundo

El soldado japonés de la Segunda Guerra Mundial que vivió 28 años escondido en la selva y comiendo ratas para no rendirse