Hirohito

El día que dos pescadores encontraron a un sargento oculto en la selva y lo convencieron de que la guerra había terminado hace 30 años

Shoichi Yokoi era un hombre flaco que lucía desgreñado, desharrapado, su desnudez estaba cubierta por unas vestiduras de tejidos vegetales y fibras de cáscaras de coco, y tenía una mirada aterrada. Era un sargento del ejército imperial japonés de 57 años que, hasta ese 24 de enero de 1972 y desde la espesa selva de la isla de Guam, aún combatía una guerra que había terminado tres décadas atrás

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El día que el emperador de Japón leyó la rendición en la Segunda Guerra Mundial y el mundo conoció su voz

Hiroito era considerado una divinidad por su pueblo. El 15 de agosto de 1945, luego de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, habló por radio y comunicó el fin de la guerra. La intervención de Churchill que evitó que Truman lo condenara a muerte. Y el augurio de un japonés que se cumplió con creces: “Nunca perderemos nuestro orgullo... Vuelva dentro de cinco años y tendremos todo en orden; y si nos da diez años, encontrará usted un país próspero”

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80 años de Pearl Harbor, el infierno que llegó desde el cielo: hora a hora, el ataque que metió a Estados Unidos en la Segunda Guerra

El 7 de diciembre de 1941, Japón atacó por sorpresa y sin una declaración previa de guerra a la Flota del Pacífico de Estados Unidos. Y convirtió a la Bahía de Hawái en la tumba de los acorazados. Más de 350 aviones lanzaron sus bombas y dejaron un saldo de casi 2400 muertos. Todo duró menos de dos horas

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