“La estupidez es un enemigo más peligroso que la maldad”, decía Dietrich Bonhoeffer, mártir de la resistencia antinazi
A 80 años del asesinato de este pastor y teólogo alemán, su legado intelectual no ha perdido vigencia y merece ser reivindicado. No apuntaba a la ignorancia, cuyo remedio es la educación, sino al defecto moral que lleva a personas inteligentes a abandonar el pensamiento crítico