“¡Aquí Flan Bon!“: la historia del payaso inglés que cambió el circo, repartió chocolates e hizo reír a generaciones de porteños
Su nombre era Frank Brown, pero los chicos lo pronunciaban Flan Bon y lo reconocían por su ceja levantada. Radicado en la Argentina, creó un circo que se volvió antológico por la calidad de sus puestas, en las que combinaba espectacularidad, peligro, destreza y arrojo. Fue el deleite de los porteños y hasta sufrió ataques por permitir la entrada gratuita a niños humildes. La historia de un payaso que hacía mucho más que reír.
Frank Brown, “el mejor payaso del mundo” era inglés y vivió en Buenos Aires: saltos mortales y una pista con agua
Los chicos lo llamaban Flan Bon, imitando la fonética de su nombre. Fue famoso por su audacia, escenarios innovadores y carisma con los chicos, a quienes les arrojaba chocolates durante la función. Llegó a la Argentina en 1879 y murió hace exactamente 80 años. Su amistad con el poeta Rubén Darío, su caracterización shakeasperiana y el amor por dos estrellas de circo