Dennis Rader

La doble vida del vecino ejemplar que asesinó a diez mujeres y firmaba sus confesiones con las iniciales de “atar, torturar y matar”

Por treinta años llevó una existencia como esposo, padre y líder religioso. Pero detrás de esa fachada se escondía un homicida serial que nunca mostró remordimiento

La doble vida del vecino ejemplar que asesinó a diez mujeres y firmaba sus confesiones con las iniciales de “atar, torturar y matar”

El error infantil que permitió descubrir al asesino en serie que firmaba cartas con las iniciales de “atar, torturar y matar”

Nadie podía sospechar que Dennis Rader, líder de la agrupación de boy scouts local y presidente del Consejo de la Iglesia Luterana, era el criminal que aterrorizó a Wichita durante décadas y que se burlaba de la policía enviándole cartas que firmaba como BTK, por las palabras en inglés que describían lo que hacía con sus víctimas: Bind, Torture and Kill. Los diez crímenes que cometió y la pista que llevó a capturarlo 13 años después de su último asesinato

El error infantil que permitió descubrir al asesino en serie que firmaba cartas con las iniciales de “atar, torturar y matar”

Fue el asesino serial más buscado y lo condenaron por 10 crímenes: pero ahora creen que “BTK” fue aún más sanguinario

El macabro apodo de Dennis Rader es una sigla que en inglés significa “atar, torturar, matar”. Casi 20 años después de que su caso ocupara las primeras planas de todo Estados Unidos, investigan si mató y ocultó a otras víctimas

Fue el asesino serial más buscado y lo condenaron por 10 crímenes: pero ahora creen que “BTK” fue aún más sanguinario

Antes de matar, las sometía a sus atroces fantasías sexuales: el amoroso marido y padre que escondía un asesino serial

Dennis Rader era un ciudadano ejemplar de Wichita, un padre adorable, pastor en la Iglesia Luterana, funcionario público e instructor de boy scouts. Cuando comenzaron los crímenes envió una carta a los medios para que lo llamaran BTK, las iniciales de “Bind, Torture and Kill” (atar, torturar y matar). Durante décadas nadie pudo identificarlo, hasta que cayó por un error

Antes de matar, las sometía a sus atroces fantasías sexuales: el amoroso marido y padre que escondía un asesino serial