Un perverso asesino, una app de citas y un encuentro romántico que terminó con una mujer y su hija enterradas bajo la cocina
Andrew Innes fue condenado a cadena perpetua con un mínimo de prisión efectiva de 36 años: un tribunal escocés lo encontró culpable por doble femicidio, violación y abuso sexual. Había conocido a Bennylyn Burke, una filipina de 25 años y madre de Jellica, a través de una app de citas. La trama perversa del depravado que parecía “un buen candidato”