La resistencia de Otranto ante la invasión otomana y el sacrificio de 813 hombres que eligieron morir antes que renunciar a su fe
En julio de 1480 una flota de cien naves ancló frente a esta ciudad de Apulia. El sultán Mehmed II soñaba con apoderarse de Roma y Otranto era el primer paso. Pero sus habitantes estaban dispuestos a defenderla. En la lucha, un numeroso grupo de creyentes fue decapitado al negarse a convertirse al islam: los mártires pasaron a la historia como un símbolo de resistencia cristiana