Una médica anestesióloga fue detenida en su casa de Castelar por la Policía Federal, durante la mañana de este lunes acusada del supuesto robo de fentanilo del Hospital Municipal Dr. Bernardo A. Houssay de Vicente López, confirmaron fuentes del caso a Infobae.
De acuerdo a las fuentes, se hallaron en el allanamiento a su casa varias ampollas de fármacos, varias de ellas rotas. Entre las ampollas rotas, se encontró una de fentanilo.
El procedimiento, que ocurre en medio de las investigaciones por el escándalo de las supuestas “propofest”, fue realizado por detectives del área de inteligencia de la División Operaciones Area Metropolitana Norte de la Superintendencia Investigación contra el Narcotráfico de la PFA, tras una investigación a cargo de la fiscal Marcela Semería.
La especialista es una mujer de 34 años: también figura como empleada en blanco del Gobierno porteño, de acuerdo a sus registros previsionales. En su casa también se encontraron psicofármacos como fluoxetina y biperideno -empleado en tratamientos para dejar de fumar-, haloperidol -un medicamento antipsicótico-, varias ampollas de midazolam y succilnicolina, un bloqueante muscular, junto a otros analgésicos como el clorhidrato de ropivacaína.
La imputación contra la especialista incluye el delito de defraudación por administración fraudulenta -la misma que se le aplicó a Hernán Boveri, “Fini” Lanusse" y “Tati” Leclercq-, aquí agravada por tratarse de material público, tenencia de estupefacientes y falsificación de instrumento público. Esta imputación se debe, precisamente, a la maniobra que llevó a la causa en su contra.
La médica -que había sido contratada de manera externa en el hospital Houssay- fue denunciada a mediados de marzo último por una alta directiva del centro médico que depende del municipio de Vicente López, que reportó en la Justicia el supuesto robo de dos ampollas mediante una curiosa maniobra en los registros, aseguró una fuente del caso.
Un farmacéutico del Houssay, precisamente, fue quien la expuso.
El truco en los papeles
Todo se trata de una cuestión de registros. “Voy a explicar el circuito”, aseguró la médica denunciante: “Existen dos libros. Un libro diario, que es de psicofarmaco y estupefaciente y otro libro de contralor de estupefaciente”, comenzó. “En el primer libro la profesional se retira con las ampollas y el farmacéutico, busca en el sistema la paciente de la orden y no pudo hallarla”, siguió. Entonces, el farmacéutico dio la alerta.
Así, según la imputación, la especialista “suscribió falsamente una orden médica” “donde asentó una cirugía inexistente a nombre de su madre”
El hecho fue reportado a AAARBA, la Asociación de Anestesiólogos, que aseguró, según el testimonio de la directiva, que la acusada había renunciado al organismo en febrero último.