El femicida Fernando Farré, durante el juicio por jurados que lo condenó (Télam)
El femicida Fernando Farré, durante el juicio por jurados que lo condenó (Télam)

Absoluciones históricas, como la del primer juicio por jurado en la historia bonaerense, en marzo de 2015, cuando 12 ciudadanos dejaron libre a un joven acusado de matar a otro en una pelea barrial. Condenas célebres, como la que una docena de vecinos le estampó en junio de 2017 al femicida Fernando Farré, tras haber matado a su esposa de 66 puñaladas, y que le valió una perpetua. Y otras polémicas: como aquella en la que un jurado en Azul encontró culpable a Cristina Santillán, una mujer que tras sufrir violencia de género durante 40 años le dio un hachazo a su marido, quien murió meses más tarde.

La provincia de Buenos Aires cumple tres años con el sistema de juicios por jurados y el resultado sigue los patrones globales de esta experiencia: la mayoría de los veredictos fueron condenatorios y más de la mitad de los jueces consultados coincidieron con la decisión popular: de haber tenido que tomar una decisión hubiera sido la misma.

Según un informe al que tuvo acceso exclusivo Infobae, de los 173 juicios por jurados llevados a cabo entre marzo de 2015 y diciembre de 2017, en casi 6 de cada 10 (el 56%) declararon culpable al acusado.

Las absoluciones, sin embargo, no representan el resto de la torta, sino apenas el 32% de ésta, ya que el 12% faltante refiere a situaciones especiales de "veredictos mixtos"; casos donde hubo más de un acusado, con diferentes resultados para cada uno, o condenas, pero por delitos menores.

El estudio, realizado por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP) con apoyo de la Embajada Británica, hace foco en los datos duros de estos tres años en relación estrictamente al resultado, duración y características de los juicios, y también en la valoración que hacen los actores del ámbito judicial.

Juicio por jurados del crimen de Melina Romero (Télam)
Juicio por jurados del crimen de Melina Romero (Télam)

Así, los resultados del análisis arrojan que el 60% de los juicios se resolvieron en 1 ó 2 días y que durante 2017 sólo en cinco casos el debate del jurado se extendió por más de cuatro días.

Aldana Romano, directora ejecutiva de INECIP y coautora del relevamiento, concluye que los resultados de los juicios son alentadores para un nuevo modelo de justicia. "Vemos que se materializa lo mismo que se observa en otros países del mundo. Llegan a juicio los casos en los que la fiscalía presume que tiene pruebas suficientes para llegar a una condena. Por lo tanto es lógico que la mayoría sean condenas. Se infiere que la acusación del fiscal tiene prueba necesaria para llevar a debate oral y juicio. La tendencia de la cantidad de condenas es una tendencia compartida a nivel mundial: ronda entre el 65% y 70%".

¿Cómo funciona el jurado? Se basa en las pruebas que se presentan durante lo que dura el juicio, período en el cual los 18 ciudadanos elegidos (12, mitad mujeres, mitad hombres, más seis suplentes) no pueden ni deben informarse del caso por "agentes externos", como medios de comunicación o familiares, entre otros, para garantizar la imparcialidad.

Tras los alegatos y la palabra final del acusado, el jurado se encierra a deliberar todo el tiempo que considere necesario y sólo determina si la persona sospechada es culpable o no. La pena correspondiente la establece más tarde el juez, que presencia el debate y lo modera.

Para que haya una condena, en general, se necesita que 10 de los 12 integrantes estén de acuerdo. Excepto para los casos donde se debate una condena a reclusión perpetua, donde es necesario unanimidad, como por ejemplo pasó con el caso Farré.

Las fiscales y los abogados que acusaron a Fernando Farré, en junio de 2017
Las fiscales y los abogados que acusaron a Fernando Farré, en junio de 2017

Si el jurado no se pone de acuerdo existen distintos pasos para resolverse, aunque puede quedar estancado. En ese caso, el jurado se disuelve y se hace un nuevo juicio con otras 18 personas. En los primeros tres años de experiencia en territorio bonaerense, sólo tres juicios quedaron estancados.

A partir de la información brindada por los jueces para este trabajo, en un 53% de los juicios en los que estos participaron, el veredicto
fue producto de un consenso unánime entre los jurados. Y de estos, al menos en el 46% de los casos, la unanimidad no era una exigencia de la ley de acuerdo al delito por el cual se condenó.

El juicio por jurado es un derecho que tiene el acusado, quien debe solicitar esta modalidad. Con el paso de los años, la cantidad de audiencias de este estilo creció: en 2015 se hicieron 38; en 2016 fueron 58 y en 2017, 77.

"Desde INECIP tenemos una lectura absolutamente favorable de estos primeros tres años", sintetiza Sidonie Porterie, co-autora del estudio y miembro de la junta directiva del Instituto, y amplía: "Los resultados son tremendamente alentadores para la implementación de un sistema de estas características por varios motivos: han demostrado elevar el estándar de la Justicia, algo que parecía difícil de lograr con otras reformas normativas, y los jurados cambiaron las prácticas, que en Provincia eran inquisitivas: gracias a los jurados son más acusatorias".

Francisco Pont Vergés quedó en la historia porque fue el juez que presidió el primer juicio por jurados de la historia bonaerense, a través del cual los 12 ciudadanos absolvieron a Guillermo Alberto Barros (28), acusado de matar de un balazo a Germán Gabriel Armella (30) durante una pelea ocurrida en enero de 2014 en José León Suárez.

El abogado Adrian Tenca, defensor de Fernando Farré (NA)
El abogado Adrian Tenca, defensor de Fernando Farré (NA)

Para este magistrado, que actualmente trabaja como secretario de Política Criminal de la Procuración de la Provincia de Buenos Aires, los resultados de los primeros tres años de experiencia son "auspiciosos" y superaron sus expectativas. Pont Vergés computa también como condena el "veredicto mixto", por lo tanto su cálculo da cuenta de un mayor nivel condenatorio. "El promedio de condena total anda alrededor del 70% y no es una mala cifra", resume.

"El defensor elige la modalidad de juicio y tiene buenos puntos para ganar. Y prefiere que los juzguen pares que jueces que tienen cierta deformación profesional. El sistema es más garantizador para el imputado pero también puede llegar ser más cruel porque se juegan muchos prejuicios", comenta a Infobae.

En el contexto de esta investigación, el INECIP y la Secretaría de Política Criminal de la Procuración de la Provincia de Buenos Aires, que justamente conduce Pont Vergés, llevaron adelante una encuesta que incluyó a 107 operadores judiciales con experiencia en juicios por jurados: 25 jueces, 25 abogados defensores (entre defensores públicos y particulares) y 57 fiscales.

Los jueces encuestados tuvieron a su cargo un total de 53 juicios. Los fiscales participaron de un total de 116 audiencias y los abogados, de
43 juicios. La mayoría de los jueces y fiscales encuestados tuvieron más de un juicio por jurados. El 75% de los consultados tiene una valoración positiva del sistema de jurados.

El resultado más interesante es el que marca una cierta coincidencia entre el veredicto del jurado y lo que hubiera decidido el juez en un caso de juicio "tradicional". Ante la pregunta "En alguno de los juicios en los que participó, ¿hubiera tomado una decisión diferente al veredicto del jurado?", el 65% respondió que no.

En el caso exclusivo de las respuestas de los jueces, quienes a diferencia de los fiscales y de los abogados defensores no se supone que tengan ningún interés en el resultado del caso, el nivel de coincidencia se eleva al 76 por ciento. Ese valor se aproxima al estándar de coincidencia juez-jurado que se ha detectado en otros estudios empíricos del resto del mundo.

"En general no he visto que las decisiones del jurado sean muy distintas de las que yo hubiera tomado como juez de juicio", coincide Pont Vergés.

De los 28 juicios que tuvieron los magistrados (hombres y mujeres) encuestados, sólo en 6 no hubo coincidencia con el veredicto. En 18 sí existió acuerdo con la decisión del tribunal popular. Y en el resto (4), aunque no compartieron la resolución, no se sorprendieron por el resultado porque fue "congruente con el desarrollo del juicio".

El juez Adrián Berdichevsky presidió el juicio por jurados por el crimen de Melina Romero (Télam)
El juez Adrián Berdichevsky presidió el juicio por jurados por el crimen de Melina Romero (Télam)

El 41% de los jueces calificó la implementación como "exitosa o muy exitosa", el 43% la calificó de "regular" y sólo el 16% la evaluó como "deficiente o muy deficiente".

"Cuando el jurado habla, las repercusiones son grandes y las críticas son mínimas, porque fue el pueblo el que falló. Los jueces nunca dejan conforme a nadie", comenta sin ironía Pont Vergés.

Para Romano, el éxito de los juicios por jurados se basa en la responsabilidad que pesa por única vez para cada persona que integra un jurado: "Está probado que la exigencia es mayor en el jurado que para los jueces. Es un jurado accidental que se armó sólo para ese caso. Y eso exige más pruebas para la administración de justicia en democracia".

El informe da cuenta de algunas opiniones textuales, como esta de un fiscal: "Los jurados se han compenetrado muchísimo, han hecho carne los juicios. No es que se toman la tarea a la ligera, sin consecuencias (…) realmente hicieron un compromiso muy importante acerca de su tarea".

Para Pont Vergés, el peso de saber que por un error se puede absolver a un acusado, o peor, condenarlo a toda su vida a la cárcel, le da mayor rigurosidad a la decisión de los ciudadanos que integran el jurado. "La gente se va con una visión positiva de la Justicia y muy realista de lo difícil que es decidir sobre la vida y la suerte de una persona".

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