Durante la última década, se registró una disminución drástica de hasta 10 mil nacimientos en la ciudad de Rosario, que derivó en una transformación decisiva en el perfil demográfico local. A raíz de la baja natalidad, se prevén fuertes repercusiones sobre el sistema educativo y la estructura social.
Según el Registro Civil de Santa Fe, en el departamento de Rosario se contabilizó una reducción de aproximadamente 10 mil nacimientos anuales entre 2015 y 2025, tras constatarse que se pasó de una media de unos 25 mil a menos de 16 mil registros.
De acuerdo con los expertos, este fenómeno obligaría a replantear la planificación escolar. Al mismo tiempo que anticiparía consecuencias económicas y sociales que podrían extenderse por generaciones, el director del Registro Civil santafesino, Sergio Duarte, indicó que la tendencia descendente se sostendría en los próximos años.
“Todo aparenta que esto no se va a detener, sino que se va a ir profundizando”, evaluó el funcionario durante una entrevista con Radio 2. Entre las consecuencias inmediatas figuró el impacto en las aulas, ya que la baja sostenida de nacimientos se traduce en menos alumnos por grado, una situación que ya comenzó a percibirse en el nivel inicial y que continuará afectando a la primaria y secundaria.
De hecho, un informe de la organización Argentinos por la Educación resaltó que este descenso poblacional obligará a las autoridades a repensar la distribución de cargos docentes y el uso de la infraestructura escolar en Santa Fe. En este sentido, indicaron que la reducción no respondería a un ciclo coyuntural, sino a causas estructurales que abarcan cambios culturales, económicos y sociales.
Según la información publicada por Rosario 3, a nivel provincial, el panorama sería similar, debido a que en 2019, Santa Fe registró cerca de 47 mil nacimientos, cifra que para 2025 apenas superó los 33 mil. Incluso, el director del Registro Civil provincial aseguró que “las cifras nos dicen que es un fenómeno global pero que se acentúa en los grandes centros urbanos”.
En cuanto a los factores determinantes, Duarte apuntó hacia la postergación de la maternidad y la paternidad, así como transformaciones en los proyectos de vida de las familias. “Nuetros padres nos concibieron mucho más jóvenes de lo que nosotros lo hemos hecho”, comparó.
Otro de los factores que identificó como claves fue el crecimiento de los hogares monoparentales y el aumento de personas que eligen no tener hijos. “Cada vez son más las personas que manifiestan su voluntad de no tener hijos”, destacó el funcionario.
A nivel nacional también hubo una transformación demográfica notoria, ya que entre 2014 y 2023 se registró un descenso de más del 40% en la cantidad promedio de hijos que tenían los argentinos.
Según explicó Rafael Rofman, magíster en demografía social y doctor en demografía de la Universidad de California, e investigador principal en el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), a Infobae uno de los factores que incidieron en la baja de la natalidad fue el descenso de embarazos adolescentes.
“La fecundidad adolescente bajó 70%”, apuntó, y aclaró que este descenso fue positivo porque “se dio especialmente entre mujeres más vulnerables, lo que les abre nuevas posibilidades”. Asimismo, aclaró que hubo un descenso en el sector de mujeres con más edad o mayores niveles de educación que fue menos marcado, pero igualmente significativo.
Por otro lado, Susana Sottoli, directora regional para América Latina y el Caribe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), indicó que muchas mujeres consideran las condiciones económicas y laborales precarias en las que viven, por lo que representaría una dificultad para ampliar la familia. Sobre todo, por la falta de acceso a los servicios de cuidados y salud.
“Cada vez es más difícil decidir cuándo y cuantos hijos tener.Persisten problemas para acceder a buenos cuidados y a la salud, sobre todo para las mujeres”, consideró la funcionaria de las Naciones Unidas.